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Italia

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Bandera e himno de ItaliaBandera e himno de Italia
Esquema
6.4.5. 5
El Eje Roma-Berlín

La cooperación entre Italia y Alemania empezó a dar sus frutos en 1937. Después de la visita de Mussolini a Alemania, en septiembre, Italia anunció su adhesión al Pacto Anti-Komintern que habían suscrito Alemania y Japón, y poco después abandonó la Sociedad de Naciones. La primera acción importante de la política de apoyo a Alemania fue la negativa de Mussolini a ayudar a Austria cuando en marzo de 1938 esta fue anexionada por Alemania. Mientras tanto, la ideología nazi encontraba en Italia una aceptación cada vez mayor, lo que se reflejó en la adopción de una serie de medidas encaminadas a impedir la participación en la vida pública de los judíos italianos. Dichas medidas se completaron con la aprobación de una ley para excluir a los judíos de los órganos de gobierno tanto civiles como militares. En el transcurso de las negociaciones del Pacto de Munich (1938) y la posterior invasión alemana de los Sudetes (que condujo a la desintegración del Estado checoslovaco), Mussolini apoyó en todo momento las demandas de Hitler. En mayo de 1939 firmaron un pacto de ayuda militar, cuyas consecuencias más inmediatas fue la anexión de Bohemia y Moravia por parte de Alemania y la de Albania por parte de Italia.

6.4. 6

La II Guerra Mundial

Cuando en septiembre de 1939 comenzó la II Guerra Mundial, Mussolini dejó claro que él no estaba obligado a ayudar militarmente a Alemania, ya que anteriormente había dejado muy claro a los nazis que Italia no estaría preparada para la guerra hasta 1942.

6.4.6. 1
La entrada en la guerra

Los éxitos de Alemania durante el primer año del conflicto, hicieron que Mussolini cambiara su política. En junio de 1940, Francia había sido derrotada y Gran Bretaña estaba aislada frente al poderoso Ejército alemán; Italia decidió intervenir en el conflicto y conceder un armisticio a Francia. En agosto de 1940, el Ejército italiano del África Oriental ocupó la Somalia británica, y el mes siguiente las tropas fascistas de Libia y el África Oriental Italiana desplegaron una gigantesca maniobra que tenía como objetivo aplastar las defensas británicas de Egipto. El 28 de octubre de 1940, las fuerzas fascistas desplegadas en Albania invadieron Grecia, en teoría para desviar las tropas británicas de Egipto y asegurarse posiciones en la península griega. No obstante, la invasión no tuvo éxito y los griegos consiguieron expulsar a los italianos de Grecia y Albania. La derrota, a la que le siguieron las victorias británicas en el Mediterráneo y Egipto, hizo tambalearse los cimientos del régimen fascista. Mussolini se vio obligado a pedirle ayuda a Hitler, con lo que a partir de entonces la influencia alemana fue cada vez mayor en todos los campos de la política italiana. Los grandes cambios realizados en la cúpula militar italiana y otras reformas puestas en práctica no lograron devolver la moral al pueblo italiano.

6.4.6. 2
La ocupación de los Balcanes

En 1941, Italia, además de sufrir varias derrotas, veía cómo la crisis económica empeoraba a causa del bloqueo aliado. Los sentimientos antifascistas se propagaron entre la población. El resultado satisfactorio de la campaña de los Balcanes, que fue posible gracias a la ayuda de Alemania, compensó de alguna manera a los fascistas, ya que Italia se había hecho con el control de algunos territorios más. Mediante un acuerdo con Alemania, Italia recibió la casi totalidad de Grecia, aunque muy pronto se dio cuenta de que sus posesiones en los Balcanes eran un espejismo, en vista de que era Alemania quien realmente ejercía el control del territorio griego. Además, Italia se vio obligada a pagar un precio cada vez mayor por la ayuda militar de Hitler. Las reservas de alimentos y otros artículos disminuían como consecuencia de las enormes cantidades que eran enviadas al III Reich a cambio del carbón y el petróleo alemán. Italia declaró la guerra a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) el 22 de junio de 1941, el mismo día que se produjo la invasión alemana, y cinco semanas más tarde, la I división italiana partió hacia el frente soviético. Las dificultades que encontró Alemania en su ofensiva hicieron que Hitler ejerciera cada vez más presión sobre el dictador italiano.

6.4.6. 3
La entrada de Estados Unidos en el conflicto

Al tiempo que sucedían estos hechos, las relaciones entre Estados Unidos e Italia se deterioraban progresivamente. En marzo, el gobierno de Estados Unidos retuvo 28 barcos mercantes italianos en los puertos del país y arrestó a los miembros de las tripulaciones que sabotearon las embarcaciones por orden del agregado naval italiano en Washington D.C. Además, exigió la inmediata destitución del agregado, ante lo cual Italia respondió exigiendo la destitución del agregado militar estadounidense en Roma. En junio, las propiedades del gobierno italiano en Estados Unidos fueron confiscadas, ante lo cual Italia actuó de igual manera con las propiedades estadounidenses en el país. La alineación de países alcanzó su punto de máxima tensión en diciembre, cuando Mussolini, tras el ataque japonés a Pearl Harbor, declaró la guerra a Estados Unidos.

En 1942, el fascismo italiano tenía ante sí un panorama desalentador. En el norte de África las efímeras victorias italo-germanas se desvanecían ante las ofensivas enérgicas lanzadas por los británicos. Las tropas del Eje sufrieron serios reveses en la URSS. Las tropas de ocupación italianas en Albania, Yugoslavia y Grecia sufrieron pérdidas de consideración a causa de la resistencia planteada por sus respectivas guerrillas.

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