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Argentina (república)Artículo de la enciclopedia
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Introducción; Territorio y recursos; Demografía; Educación y cultura; Economía; Transportes; Gobierno; Historia
En virtud de la Constitución, las provincias de Argentina eligen a sus propios gobernadores, vicegobernadores y cámaras legislativas. Durante los periodos en que la Constitución estuvo suspendida, los gobernadores provinciales eran designados por el gobierno central.
El Instituto Nacional de Bienestar Social ha administrado la mayoría de los programas de bienestar social argentinos desde su fundación en 1944. Los trabajadores reciben servicios sanitarios de diversos sindicatos. La sanidad pública es gratuita (véase Salud pública). El nivel de la medicina es relativamente alto en las grandes ciudades, y constantemente se realizan esfuerzos por mejorar las instalaciones sanitarias de las áreas rurales distantes. La esperanza de vida es de 72,8 años para los hombres y de 80,4 años para las mujeres. En 2004 había un médico por cada 332 habitantes.
Las Fuerzas Armadas argentinas son una de las más modernas y mejor equipadas de América Latina, e históricamente han jugado un papel preponderante en los asuntos nacionales. Hasta hace poco tiempo se consideraba una milicia nacional, existiendo una conscripción obligatoria de hasta 14 meses para todos los varones capacitados con 18 años (véase Servicio militar obligatorio). El Ejército de Tierra cuenta con 41.400 efectivos. La Armada dispone de un portaaviones, seis destructores equipados con misiles, varios buques más ligeros y submarinos, tripulados por 17.500 efectivos. Las Fuerzas Aéreas, con 12.500 efectivos, cuentan con unos 200 aviones de combate, entre los que hay cazas a reacción y bombarderos.
La corte castellana envió en 1515 a Juan Díaz de Solís a explorar la costa sudamericana, y tal vez a buscar un paso hacia las Indias Orientales. Solís costeó el litoral de lo que en la actualidad es Brasil y entró en el Río de la Plata el 20 de enero de 1516, reconociendo la bahía de Montevideo y la isla de Martín García. Su muerte en una emboscada que le tendieron los indígenas en la costa norte del río que había llamado mar Dulce, provocó el regreso de la expedición. Sebastiano Caboto, navegante italiano al servicio de España, penetró en el Río de la Plata en abril de 1527, exploró el río Uruguay y remontó el Paraná, levantando cerca de la desembocadura del Carcarañá el fuerte de Sancti Spiritus, primer asiento europeo en el Plata. Descubrió luego los ríos Paraguay y Pilcomayo. Caboto, que no abandonó la región durante casi cuatro años, obtuvo plata de los nativos, un metal que pronto sirvió para nombrar a la cuenca de estos ríos y a la mayor parte de las regiones circundantes.
Hacia 1534 Pedro de Mendoza, noble y rico cortesano, aunque de poca experiencia marítima, pidió “encarecidamente” a Carlos V le concediera una “Jornada a Indias” a su costo. A Mendoza no sólo le entusiasmaba la idea de participar en la colonización (con el fin de contrarrestar los avances portugueses en el Río de la Plata), sino que llegaba a las Indias con la esperanza de encontrar una cura contra su sífilis. En febrero de 1536, Mendoza fundó a orillas del Riachuelo el fuerte de Santa María del Buen Aire, nombre que se transformaría con el tiempo en Buenos Aires. Sin embargo, la falta de alimentos y la hostilidad de los nativos provocó que los conquistadores abandonaran el lugar cinco años después. En 1537, uno de los lugartenientes de Mendoza, Juan Salazar de Espinosa, fundó Asunción (en la actualidad, capital de Paraguay), que fue el primer asentamiento permanente en la cuenca del Río de la Plata. Desde su base en Asunción, los españoles fueron gradualmente controlando todo el territorio situado entre los ríos Paraná y Paraguay. Entretanto, las favorables condiciones naturales hicieron que los pequeños rebaños de ganado traídos desde España se multiplicaran y extendieran por la Pampa, creando una situación apta para una economía agrícola estable. Santiago del Estero, el primer asentamiento permanente de lo que hoy es territorio argentino, fue fundado en 1553 por colonizadores españoles procedentes de Perú. En 1573 fueron fundadas Córdoba y Santa Fe, y en 1580 Juan de Garay inició la segunda y definitiva fundación de Buenos Aires. En 1620, toda la región del Río de la Plata quedó bajo el control administrativo del virreinato del Perú. Debido a la restrictiva política comercial del gobierno español, la colonización de la región fue lenta durante el siglo siguiente. Buenos Aires, centro de un floreciente tráfico de productos importados, creció constantemente y a mediados del siglo XVIII su población se acercaba a los 20.000 habitantes. En 1776, el territorio que actualmente ocupan Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay fue separado de Perú para crear el virreinato del Río de la Plata. Desde un punto de vista institucional, el hecho más importante fue la designación de Pedro Antonio de Cevallos como virrey del Río de la Plata. La corte española se decidió por Buenos Aires como capital del virreinato, entre otras cosas por su fácil acceso a España a través de la navegación atlántica. Aunque si bien Buenos Aires era la capital, otras ciudades importantes tenían jurisdicción propia.
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