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República Checa

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Bandera e himno de República ChecaBandera e himno de República Checa
Esquema
4

Cultura

Los checos siempre han sido considerados parte de la cultura centroeuropea. Praga fue un importante centro cultural en Europa antes de la época comunista, y numerosos escritores, músicos y artistas checos han contribuido de modo significativo en las principales corrientes culturales europeas. Compositores como Bedrich Smetana, Antonín Dvorák y Leoš Janáček enriquecieron el repertorio musical mundial. Las obras de pintores como Alphonse Mucha y Frank Kupka desempeñaron un papel influyente en el desarrollo del arte europeo. Numerosos escritores entre los que destacan Franz Kafka, Jaroslav Hašek y Karel Čapek, y otras figuras más actuales como el presidente Václav Havel y Milan Kundera, son famosos internacionalmente; el poeta Jaroslav Seifert obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1984. Entre las numerosas iglesias, puentes, plazas y palacios destacados en Praga están la Biblioteca de la Universidad, que es la más grande del país, el Museo Nacional de Praga y el Monasterio de Strahov que cuenta con una magnífica colección de archivos y tesoros. También hay bibliotecas importantes y museos alojados en palacios y edificios civiles en Brno y Olomouc. Los objetos asociados con la Reforma checa se pueden encontrar en Tábor, en Bohemia Meridional.

El paisaje checo está salpicado por unos 2.500 castillos y palacios fortificados. Hay muchos ejemplos destacados de arquitectura, arte y escultura en Praga y en otras ciudades, de estilos románico, gótico, renacentista, barroco, modernista y de principios del siglo XX.

5

Economía

Chequia ha sido durante mucho tiempo una de las regiones más desarrolladas de Europa. El nivel de vida durante el periodo comunista era uno de los más altos en el mundo comunista. Sin embargo, la economía centralizada y las políticas económicas adoptadas por los dirigentes comunistas llevaron al país al declive económico. Después de la caída del comunismo en 1989, los nuevos dirigentes del país tuvieron que resolver este problema. Prácticamente todos los bienes económicos estaban en manos del Estado, y las decisiones económicas se tomaban al margen de Occidente. Las relaciones comerciales se restringían casi exclusivamente a las que se establecieron con los Estados miembros del Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME). Al igual que otros antiguos países comunistas, su dependencia de suministros energéticos condiciona su desarrollo económico.

El país se esforzó para reintroducir una economía de mercado; un plan de privatización, que permitía a los ciudadanos comprar bonos o cupones a un bajo precio que más tarde podían ser cambiados por participaciones en empresas estatales, tuvo éxito y favoreció la privatización de grandes partes de la economía. En diciembre de 1994 más del 80% de las empresas habían sido privatizadas, mientras que otras sin beneficios quebraron. Hoy, numerosas empresas privadas en ciudades como Praga están en auge. Los nuevos dirigentes del país también consiguieron reorientar su comercio hacia Occidente y obtener así sustanciales cantidades de préstamos e inversiones del exterior.

La inflación es elevada (en el periodo 2006 se situaba en un 2%). Las tasas de desempleo han permanecido estabilizadas en torno al 8,3%. El nivel de vida de muchos ciudadanos bajó a comienzos de la década de 1990, cuando se introdujeron las reformas de mercado. La economía en la actualidad ha empezado a recuperarse: el producto interior bruto (PIB) en 2006 fue de 143.018 millones de dólares, que eqivale a 13.925,80 dólares de renta per cápita. La industria contribuye al PIB con un 39% y la agricultura con sólo un 2,7 por ciento.

La mayor parte de la mano de obra de la República Checa se centra en el sector servicios (57%) y en la industria (40%); el 4% de la población activa trabaja en la agricultura.

5.1

Agricultura

Hay 3 millones de ha de terreno cultivado. Los cultivos principales son: los cereales (0,01 millones de t), entre los que destacan la cebada (2 millones de t), el trigo (3,51 millones de t), el maíz (606.366 t) y el centeno (74.811 t), y las patatas o papas (692.174 t); también son importantes las cosechas de remolacha azucarera (3.138.326 t), lino y lúpulo. Los agricultores checos crían un considerable número de aves de corral (15,6 millones), cerdos (2,84 millones), cabezas de ganado vacuno (1,37 millones) y ovino (148.412). Los ciudadanos ahora pueden poseer sus propias explotaciones, pero la mayor parte del terreno sigue en manos del Estado o de cooperativas.

5.2

Industria

Durante el periodo de entreguerras, la República de Checoslovaquia se conocía como un productor de bienes de industria ligera, que englobaba tejidos, calzado, porcelana y cristalería. Bajo el régimen comunista, esta orientación cambió completamente y la industria pesada, como la metalurgia y la minería, se desarrolló enormemente; los principales productos checoslovacos eran acero, maquinaria y armas. Desde 1989, muchas empresas y minas, hoy no productivas, han sido cerradas. La industria pesada sigue siendo importante, pero las industrias tradicionales, como las de calzado, vidrio y tejidos han recuperado su auge anterior. La industria turística también se ha incrementado de forma destacada (6,44 millones de visitantes en 2006 supusieron la entrada de 2.656 millones de dólares en el país); Praga se ha convertido en el centro de servicios financieros y de negocios. La producción agrícola tiene un papel poco destacado en las exportaciones del país. Sin embargo, productos como el queso y la cerveza siguen siendo importantes en el comercio exterior del país.

5.3

Comercio

Antes de 1989 casi todo el comercio de Checoslovaquia se establecía con la Unión Soviética y otros estados socialistas. Hacia 1992, la mayor parte de su comercio había cambiado hacia los países occidentales desarrollados. En 2003 las importaciones totalizaron 51.239 millones de dólares y las exportaciones 48.720 millones de dólares. Alemania, Eslovaquia, Rusia, Austria e Italia eran los principales abastecedores de la República Checa. Alemania, Eslovaquia, Austria, Rusia e Italia eran los principales países destinatarios de las exportaciones, entre las que destacan carbón, maquinaria, acero, automóviles, calzado, material rodante y hierro. Las importaciones se centran en productos energéticos y materias primas (especialmente petróleo y gas natural), maquinaria, automóviles, hierro y otros minerales, así como equipos de telecomunicaciones y productos farmacéuticos.

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