Resultados en Windows Live®

Mira los resultados de la búsqueda en
Resultados en Windows Live®
Página 11 de 11

Filipinas

Artículo de la enciclopedia
Multimedia
Bandera e himno de FilipinasBandera e himno de Filipinas
Esquema
6.6

El mandato de Magsaysay

En 1953 el gobierno intentó infructuosamente alcanzar un acuerdo con los rebeldes huks. En las elecciones presidenciales, celebradas el 10 de noviembre, el antiguo ministro de Defensa Ramón Magsaysay consiguió imponerse a Quirino. Su actitud enérgica contra los huks frenó la expansión de los rebeldes, aunque no se suprimió completamente.

El Congreso aprobó, el 11 de agosto de 1955, una ley que autorizaba al presidente Magsaysay a deshacer los estados de mayor extensión y distribuir la tierra entre los arrendatarios agrarios. El 6 de septiembre Filipinas y Estados Unidos llegaron a un acuerdo comercial por el que se autorizaba la entrada de inversiones privadas estadounidenses en empresas filipinas.

A mediados de la década de 1950, Estados Unidos y Filipinas establecieron la propiedad conjunta de las bases militares estadounidenses en las islas. El Senado filipino también ratificó el tratado de paz con Japón y se acordó cifrar en 800 millones de dólares las reparaciones japonesas.

Magsaysay murió el 17 de marzo de 1957 en un accidente aéreo y al día siguiente el vicepresidente Carlos P. García juró el cargo de presidente. En junio se declaró ilegal al Partido Comunista, y se estableció la pena de muerte para los miembros activos del partido, pero garantizaba una plena amnistía si se rendían en los 30 días posteriores a su promulgación. Alrededor de 1.400 miembros del movimiento Huk se acogieron a esa amnistía. García fue elegido presidente posteriormente y Diosdado Macapagal, candidato del opositor Partido Liberal, fue elegido vicepresidente. Macapagal fue elegido presidente en 1965, pero en las elecciones de 1965 perdió en favor del candidato nacionalista, Ferdinand Marcos.

6.7

El régimen de Marcos

El rápido desarrollo económico trajo la prosperidad durante el primer periodo del mandato de Marcos y fue reelegido en 1969. Sin embargo, su segundo mandato fue conflictivo por el malestar social, provocado por su apoyo a la política de Estados Unidos en Vietnam. A principios de la década de 1970, dos fuerzas diferentes, el Nuevo Ejército Popular (comunista) y el Frente Moro de Liberación Nacional (un movimiento musulmán separatista en el sur) volvieron a la guerra de guerrillas para enfrentarse al gobierno. Esta situación sirvió de excusa para la declaración de la ley marcial en 1972. Se disolvió el Congreso, fueron arrestados los dirigentes de la oposición y se impuso una estricta censura. Después de eso, Marcos gobernó por decreto ley.

En enero de 1973 se promulgó una nueva Constitución, cuyas disposiciones transitorias garantizaban a Marcos continuar gobernando con poderes absolutos y las elecciones se pospusieron indefinidamente; en su lugar, el presidente buscó el apoyo popular de sus actos en repetidos referendos. En 1977 y en 1978 hubo cierta relajación, pero la inquietud entre la población (en especial entre la jerarquía eclesiástica) creció. En 1980, varios grupos opuestos se unieron para demandar el fin de la ley marcial y las guerrillas urbanas llevaron a cabo una serie de atentados en Manila.

El presidente Marcos derogó la ley marcial en 1981. Las elecciones presidenciales se celebraron en junio y Marcos consiguió un nuevo mandato de seis años. Sin embargo, la oposición a su gobierno siguió aumentando. En 1983 el dirigente de la oposición, Benigno Aquino, fue asesinado. Se culpó a una conspiración militar del asesinato, pero los acusados fueron absueltos después. Marcos convocó elecciones presidenciales en febrero de 1986; su principal oponente era la viuda de Aquino, Corazón. Los informes que mostraban que Marcos había ganado fraudulentamente fueron tan evidentes que Marcos tuvo que abandonar el país; se estableció temporalmente en Hawaii y se llevó consigo, según ciertas acusaciones, grandes cantidades de riquezas ganadas de forma ilegal.

6.8

Democracia en Filipinas

Aquino se convirtió en la presidenta y consiguió la promulgación de una nueva Constitución en febrero de 1987. Aunque obtuvo el apoyo en las elecciones legislativas de mayo, la presión militar, junto al descontento popular por la lenta evolución de la reforma económica, continuaron amenazando su gobierno. Las fuerzas de las bases de Estados Unidos ayudaron al Ejército del gobierno filipino a sofocar un intento de golpe de Estado en diciembre de 1989. En 1991, los daños ocasionados por la erupción del monte Pinatubo en Luzón central hicieron que los Estados Unidos abandonaran la base aérea de Clark; el Senado filipino se negó a renovar el contrato de la única base que les quedaba a los Estados Unidos en la bahía de Subic, y así se cerró en noviembre de 1992. Por primera vez en su historia, el país se enfrenta a un futuro sin la protección económica y militar de Estados Unidos. A pesar de no haber tenido un desarrollo económico como sus vecinos del Lejano Oriente y de la permanencia de las guerrillas comunistas y musulmanas, el sistema democrático parece firmemente establecido. Aquino, incapacitada por la Constitución para presentarse a un segundo mandato, optó por apoyar en las elecciones presidenciales de mayo de 1992 a su ministro de Defensa, Fidel Ramos, quien, tras ganar por un estrecho margen a su rival, se convirtió en el primer presidente no católico de Filipinas.

Ramos llevó a cabo un ambicioso programa de reformas económicas. Los ciudadanos tuvieron ocasión de demostrar su respaldo a los planes del nuevo presidente en las elecciones legislativas de 1995, en las que los candidatos de los partidos políticos que sustentaban a Ramos (NUCD, Lakas, PDP-Laban) obtuvieron la mayor parte de los escaños en liza.

Por lo que se refiere a la violencia política, durante la primera mitad de la década de 1990 se asistió a un incremento de la actividad guerrillera en el sur de Filipinas llevada a cabo por fuerzas separatistas musulmanas. En septiembre de 1996 el gobierno alcanzó un acuerdo de paz con uno de los grupos rebeldes más importantes, el Frente Moro de Liberación Nacional. Mediante el acuerdo se estableció la Zona Especial para la Paz y el Desarrollo (SZPD en sus siglas en inglés), que englobaba las 14 provincias en las que se divide la conflictiva isla de Mindanao. El acuerdo incluía asistencia económica con el fin de lograr el desarrollo de una de las regiones más pobres del archipiélago. Otros grupos rebeldes, como el Frente Nacional Democrático o el Frente Moro Islámico de Liberación, mantuvieron su resistencia armada al gobierno filipino, pese a que durante 1997 y 1998 ambas partes habían logrado acuerdos parciales para iniciar las conversaciones de paz.

En 1997 se asistió a la tentativa, por parte de los seguidores de Ramos, encaminada a enmendar la Constitución filipina para así permitir que el presidente del país lograra un segundo mandato consecutivo. Corazón Aquino y el cardenal Jaime Sin, que había tenido un gran ascendente sobre el Movimiento del Poder Popular —que había provocado la caída de Marcos en 1986— denunciaron los intentos de modificación constitucional. Ante la creciente oposición manifestada por miles de ciudadanos a través de protestas callejeras, Ramos y la coalición gobernante optaron por apoyar a José de Venecia, presidente la Cámara de Representantes, en las elecciones presidenciales celebradas en mayo de 1998. No obstante, los comicios fueron ganados por Joseph Estrada, vicepresidente durante el mandato de Ramos y antiguo actor y director cinematográfico, que tomó posesión del cargo en julio de ese año.

El Frente Moro Islámico de Liberación, y Abu Sayyaf (grupo radical que pretendía la secesión de Mindanao y su conversión en una república islámica), incrementaron a partir de abril de 2000 su actividad terrorista con una campaña de secuestros a gran escala en las islas de Basilán y Joló que agravó la crisis en que se veía inmerso el gobierno de Estrada. En octubre de 2000, Luis Singson, gobernador de Ilocos, denunció que el presidente había recibido importantes sumas de dinero procedentes del jueteng (un juego ilegal) y de una empresa a cambio de favores fiscales; la cámara baja promovió y aprobó la incoación del proceso de destitución presidencial, iniciado en diciembre en el Senado bajo las acusaciones de corrupción, soborno y vulneración de la Constitución. De forma simultánea, las manifestaciones pidiendo la renuncia de Estrada se sucedieron, fomentadas por sectores de la coalición que sostenían su gobierno (muy especialmente la vicepresidenta Gloria Macapagal Arroyo, hija de Diosdado Macapagal), por los ex presidentes Corazón Aquino y Fidel Ramos, y por la Iglesia católica (a través de Jaime Sin). Esta presión popular, la dimisión en bloque de su gobierno y la progresiva pérdida de apoyo en los entornos político y militar, forzaron a Estrada a dimitir el 20 de enero de 2001. Ese mismo día juró como presidenta de la República Macapagal Arroyo, quien vio reforzada su situación en las elecciones legislativas celebradas en el siguiente mes de mayo, cuando los candidatos que ella apoyaba pasaron a controlar la cámara alta.

Muy poco después de acceder a la presidencia, Gloria Macapagal suspendió las operaciones bélicas contra el Frente Moro Islámico de Liberación y abordó una política de reconciliación entre el gobierno y esta organización. En agosto de 2001 ambas partes firmaron un acuerdo de alto el fuego, que sirvió de preludio a una serie de negociaciones de paz en las que Malaysia actuó como intermediario. En cambio, el nuevo ejecutivo continuó ejerciendo medidas militares contra Abu Sayyaf, protagonista de numerosas acciones terroristas. En julio de 2002, un contingente militar de Estados Unidos pasó a colaborar con el Ejército de Filipinas en la lucha contra Abu Sayyaf (el gobierno de George W. Bush consideraba que podía mantener algún tipo de vínculos con la red terrorista internacional de Osama bin Laden). La violencia resurgió con fuerza en octubre de 2002, mes en el que el país se vio sacudido por una oleada de cruentos atentados con bomba que fueron atribuidos al radicalismo islámico. En julio de 2003, aproximadamente 300 militares se encerraron en un centro comercial de Manila, realizando fuertes acusaciones contra el gobierno de Gloria Macapagal; aunque no tuvo consecuencias, el motín mostró el clima de creciente inestabilidad. Asimismo, en diciembre de 2003, ante el incremento de secuestros en el país, la presidenta restableció la pena de muerte (que ella misma había suspendido indefinidamente en octubre de 2002).

En las elecciones presidenciales que tuvieron lugar el 10 de mayo de 2004, se impuso Gloria Macapagal; su principal opositor en las urnas fue el actor Fernando Poe, quien denunció las presuntas irregularidades que se habrían cometido en el proceso electoral. La presidenta anunció que sus principales objetivos durante los siguientes seis años serían combatir la pobreza y alcanzar la reconciliación nacional. Una nueva grave crisis política se abrió en julio de 2005, al retirarse el Partido Liberal de la coalición gubernamental y, a continuación, dimitir diversos ministros que reclamaron la renuncia de Macapagal Arroyo, involucrada en sendos casos de fraude electoral y corrupción. Sin embargo, la presidenta decidió conformar un nuevo gobierno. En febrero de 2006, Macapagal Arroyo declaró el estado de emergencia nacional luego de afirmar que se había desbaratado un intento de golpe de Estado. En junio de ese mismo año, la presidenta firmó la disposición legal, previamente aprobada en el Parlamento, que abolía la pena de muerte. A finales de noviembre de 2007, un grupo de militares protagonizó una nueva intentona para lograr la dimisión de una presidenta cada vez más cercada por las acusaciones de corrupción sobre su gestión.

Atrás
... | | | | | | | | |
Siguiente
Buscar en esta página
Ver página para imprimir
Enviar




© 2008 Microsoft