Selección del equipo editorial
Bibliografía sobre el tema que estás buscando, Porcelana, seleccionada por los editores de Encarta Artículos relacionados
Buscar en Encarta
|
Resultados en Windows Live®
Resultados en Windows Live® Esquema
Porcelana, pasta cerámica de loza blanca compuesta de caolín, cuarzo y feldespato, que cocida en horno a una temperatura entre los 1.250 y 1.300 ºC vitrifica formando un material blanco, resonante y translúcido de mayor densidad y dureza que la pasta cerámica, sea de alfarería o de gres. Se elaboró por primera vez en China entre los siglos VII y VIII d.C. mientras que en Europa no se comenzó a fabricar hasta el siglo XVIII. La porcelana de pasta blanda (para distinguirla de la de pasta dura o auténtica porcelana) es el resultado de los intentos europeos por imitar la pasta de la porcelana China y consiste en la mezcla de arcilla blanca y vidrio granulado cocida a temperatura más baja. La que se consigue al añadir huesos calcinados es de mayor dureza que la de pasta blanda, pero de menor densidad que la auténtica. Perfeccionada en Inglaterra a finales del siglo XVIII, se convirtió en la porcelana de uso más común en ese país. Para moldear estas pastas se puede prensar la arcilla blanda en moldes, a menudo segmentados, uniendo después las partes secas con una mezcla de arcilla líquida o barbotina (moldeo); o bien se vierte la barbotina en moldes absorbentes que rezuman el agua o también se puede trabajar la arcilla con un torno de alfarero. La porcelana, una vez cocida y sin vitrificar, es lo que se conoce como biscuit, pero es más frecuente que se aplique un barniz de feldespato a la pasta de porcelana antes de la primera cocción para obtener una superficie vidriada y no porosa. Se puede aplicar pintura bajo el barniz en el estado de biscuit, pero hasta principios del siglo XIX el azul (del cobalto) y el púrpura (del manganeso) eran los únicos colores que resistían las altas temperaturas del horno. La decoración vidriada con colores esmaltados, fijados con un cocimiento posterior a unos 750 ºC, otorgaba al pintor mayores posibilidades. La pasta blanda solía cubrirse con barnices que contenían plomo, lo cual requería una segunda cocción, y si se utilizaban pigmentos de esmalte sobre la cubierta, se requería una tercera, lo que encarecía mucho las piezas obtenidas.
La aparición de la auténtica porcelana en China, unos 1.000 años antes de que su secreto fuera desvelado en Occidente, fue un proceso gradual, basado en la larga tradición de perfeccionamiento de la cerámica y debido en gran medida a la disponibilidad de los ingredientes naturales adecuados. Ya en el periodo Tang (618-907) hay utensilios de porcelana y en el periodo Song (960-1279) se hacían porcelanas con formas elegantes, decoradas con incisiones y barnices que iban desde el marfil y los verdes y azules más pálidos hasta los castaños rojizos e incluso el negro. Los objetos más importantes eran los de la cerámica de celadón en los que se imitaba lo colores del jade. Entre las primeras porcelanas que se exportaron están las Qingpai, con barniz azulado, y las brillantes porcelanas blancas de Te Hua. Sin embargo, las piezas artesanales chinas que mayor influencia tuvieron fueron las porcelanas vidriadas decoradas en azul que aparecieron a comienzos del siglo XIV y alcanzaron su esplendor durante el periodo Ming (1368-1644). Estos objetos de gran calidad y bajo precio se produjeron en enormes cantidades y fueron recibidos en Occidente con verdadero entusiasmo. Durante ese periodo los chinos desarrollaron un amplio abanico de técnicas para la decoración de la porcelana y con frecuencia combinaban entre sí las investigaciones sobre barnices coloreados, lo que dio como resultado algunas de las piezas más apreciadas. La decoración de los objetos estaba alcanzando mayor importancia que la forma de las piezas, y tanto la porcelana en azul-y-blanco como la polícroma incluían motivos vegetales como peonías, ciruelos, crisantemos, pinos y flores de loto; pájaros y mariposas, dragones, ciervos y otros animales mitológicos o con significado religioso. Las escenas se tomaban de viejas leyendas o de libros de pinturas de la época y se utilizaba un amplio número de patrones y motivos simbólicos para los diseños, o bien de la totalidad de la pieza, o bien de los bordes o algunas zonas. Durante los reinados de los emperadores Kangxi (1661-1722) y Yong-zheng (1723-1735) continuó produciéndose una enorme cantidad de objetos en azul-y-blanco, mientras que las piezas policromadas en una gama de colores conocida en Occidente como ‘familia verde’ (con predominio del verde), ‘familia amarilla’ (con predominio del amarillo) y ‘familia rosa’ (con predominio del rosa) se producían tanto para el consumo interno como para la exportación. Siguiendo la tradición china de reverencia por el pasado, muchos de los objetos de porcelana que se hicieron durante el siglo XVIII, y particularmente en el reinado de Qianlong, eran reproducciones de alta calidad de estilos antiguos. El aumento del intercambio comercial entre China y Europa durante los siglos XVII y XVIII, hizo que los primeros emprendieran una amplia producción sistemática para exportar a Occidente. Este tipo de porcelana se decoraba con escenas de gran de colorido sacadas de los grabados europeos o con los escudos de armas de las familias que los encargaban.
Aunque en sus comienzos la cerámica de Corea estuvo dominada por la influencia china, a partir del siglo XII aparecieron estilos distintivos tanto en la alfarería como en el barnizado. Uno de ellos era una forma de celadón en el que se incrustaban barbotinas blancas y negras haciendo incisiones en la pasta de arcilla blanda antes de cubrirla con barniz; otro de los métodos consistía en decorar el celadón bajo cubierta con pintura de color castaño. Durante el siglo XIII los coreanos introdujeron la decoración en rojo de cobre vidriado pintada y a partir del siglo XV realizaron porcelanas finas en blanco sin decorar. La porcelana azul vidriada no se produjo en grandes cantidades hasta el siglo XVIII.
La zona del Sureste asiático que en la actualidad constituye Vietnam del Norte desempeñó un importante papel en la producción de porcelana entre los siglos XIV y XVII gracias a la abundancia de yacimientos de caolín cerca de Hanoi. En esta zona comenzaron a utilizar el cobalto al mismo tiempo que los chinos (siglo XIV) y en Than-hóa y Bat se produjeron porcelanas decoradas en azul-y-blanco. Estos objetos iniciales imitaban a los chinos, pero en el siglo XV, cuando se hicieron las mejores porcelanas annamitas, ya se habían desarrollado características distintivas así como una técnica cerámica propia. Entre los objetos típicos de esa porcelana se encuentran las cajas circulares con tapa y las vasijas para el agua con forma de animales.
|
© 2008 Microsoft
![]() ![]() |