Selección del equipo editorial
Bibliografía sobre el tema que estás buscando, Arte indio, seleccionada por los editores de Encarta
Artículos relacionados
Buscar en Encarta

Resultados en Windows Live®

Mira los resultados de la búsqueda en
Resultados en Windows Live®
Página 2 de 3

Arte indio

Artículo de la enciclopedia
Multimedia
Siva, señor de la danzaSiva, señor de la danza
Esquema
2.3

Estilo indo-islámico

La arquitectura islámica de la India abarca desde el siglo XIII hasta nuestros días. Llegó de la mano de los primeros conquistadores musulmanes y pronto perdió su pureza original incorporando elementos de la arquitectura autóctona, como los patios rodeados de columnas, los balcones sujetos por ménsulas y, sobre todo, la decoración. El islam, por su parte, aportó la cúpula, los motivos geométricos, los mosaicos y los minaretes. A pesar de las diferencias conceptuales fundamentales, ambos estilos arquitectónicas se fundieron de forma armónica y dieron lugar a nuevos estilos regionales.

El estilo indo-islámico se suele dividir en tres fases: el pathan, el provincial y el mogol. Como ejemplo de construcciones del pathan primitivo cabe destacar las de piedra de Ahmadābād, en el estado de Gujarāt, y las de ladrillo en Gaur, en el estado de Bengala Occidental. Estas estructuras se acercan mucho a los modelos hindúes, pero son más simples y no hay estatuas de figuras humanas. La cúpula, el arco y el minarete son características constantes de este estilo, al que pertenece el famoso mausoleo de Gol Gunbad (1660), en Bijapur, estado de Mysore, cubo perfecto sobre el que se alza una cúpula que tiene un diámetro de 43 m, casi como el de la basílica de San Pedro de Roma. Destaca también la torre de cinco pisos, de piedra y mármol, llamada el Qutb-Minar (siglo XII), de Delhi.

El estilo provincial reflejaba la permanente rebelión de las provincias contra el estilo imperial de Delhi. El mejor ejemplo de esta fase se encuentran en Gujarāt, donde, durante casi dos siglos, las sucesivas dinastías erigieron monumentos de diferentes estilos, hasta 1572, fecha en que el emperador Akbar conquistó por fin la región. Las construcciones más notables de esa etapa se encuentran en la capital, Ahmadābād, destacando la mezquita de Jama Masjid (1423), única en la India, de inspiración musulmana pero puramente hindú en cuanto a la disposición de las tres naves, las casi 300 columnas y a la decoración.

La fase mogol del estilo indo-islámico, entre los siglos XVI y XVIII, fomentó el uso de materiales lujosos, como el mármol. El ejemplo culminante de este estilo es el mausoleo del Taj Mahal, en Āgra. Está coronado por una cúpula y realizado en mármol blanco con incrustaciones de piedras preciosas y fue construido entre 1632 y 1643 por el emperador mogol Sha Jahan para albergar los restos de su amada esposa. Se levanta sobre una plataforma adornada por cuatro esbeltos minaretes y se refleja en un estanque poco profundo. A este estilo pertenecen también la mezquita de la Perla, en Āgra, estado de Uttar Pradesh, las fortalezas de los palacios de Āgra y Delhi y las grandes mezquitas de Delhi y de Lahore (actual Pakistán).

2.4

Estilos modernos

A partir del siglo XVIII, la construcción de grandes edificios en la India ha mantenido las formas indígenas históricas o bien se ha regido por los modelos europeos introducidos por los británicos. Entre los edificios públicos, fábricas, hoteles y edificios de viviendas hay numerosas muestras de los estilos occidentales de los siglos XVIII, XIX y XX. El ejemplo más notable de arquitectura moderna lo constituye la ciudad de Chandīgarh, capital conjunta de Haryāna y Punjab, diseñada por el arquitecto francés de origen suizo Le Corbusier en colaboración con arquitectos indios. El trazado general de la ciudad quedó terminado a principios de la década de 1960 y el conjunto arquitectónico presenta características notables, de las que destacan: la estructura abovedada, rematada por un tejado de hormigón en forma de paraguas, que constituye el palacio de Justicia; la disposición de cubos de hormigón rematados por una sombrilla del mismo material, que es el palacio del Gobernador, y el uso de salientes, huecos, torres de escaleras y otros elementos de contraste para romper la monotonía de las largas fachadas del edificio de las oficinas, que miden 244 metros. La moderna arquitectura india ha incorporado los estilos occidentales adaptándolos a las tradiciones y necesidades locales, como ha ocurrido en la estación de ferrocarril de Alwar, en el estado de Rājasthān.

3

Escultura

La escultura prehistórica primitiva se realizaba en piedra, arcilla, marfil, cobre y oro.

3.1

Periodo primitivo

En el valle del Indo, entre los restos de los edificios de ladrillo quemado de Mohenjo-Daro, han aparecido objetos del III milenio a.C. entre los que hay figuras de alabastro y mármol, figurillas representando a diosas desnudas y animales en terracota y loza fina, un modelo de una carreta en cobre y numerosos sellos cuadrados de marfil y loza con animales y pictografías. La similitud de estos objetos con las obras de Mesopotamia en cuanto a los temas y a las formas estilizadas indica la existencia de una relación entre las dos culturas y un posible origen común (véase Arte y arquitectura de Mesopotamia). No hay pruebas de que hubiera contactos con la cultura de Oriente Próximo en la época védica y posterior. A la fase más antigua de este periodo pertenece una figurilla de oro, del siglo IX, que representa a una diosa, y que ha sido encontrada en Lauriya Nandangarh. Entre los objetos posteriores, pertenecientes al periodo en torno al 600 a.C. hay discos de piedras pulidas y ornamentadas, y monedas que representan diferentes tipos de animales y símbolos religiosos.

3.2

Escultura budista

Con la llegada del budismo en el siglo III a.C. tiene lugar la evolución de una arquitectura monumental en piedra, que se complementa con escultura en bajo y altorrelieve. La figura de Buda no estaba presente en el arte primitivo indio y se recurría a símbolos y a escenas de su vida, a representaciones de deidades budistas y de leyendas edificantes. En aquella época —como a lo largo de toda la historia de la escultura— las figuras y la ornamentación se disponían en complicadas composiciones. Los monumentos más destacados de este periodo son los capiteles con formas de animales de los pilares de arenisca para los edictos del rey Asoka, y las barandillas de mármol que rodean las stupas de Bharhut, en Madhya Pradesh, cuyos relieves parecen estar comprimidos entre la superficie y el fondo. También son notorias las puertas de la stupa de Sanchi (construida entre el siglo III a.C. y el I d.C.), cuyos relieves tienen la delicadeza y la minuciosidad del tallado en marfil.

En el noroeste de la India, en una región que antaño se llamaba Gandhara y que ahora comprende Afganistán y parte del Punjab, surgió una escuela de escultura greco-budista que combinaba la influencia de las formas griegas con los temas budistas y que alcanzó su auge en el siglo II de nuestra era. Aunque el estilo Gandhara influyó notablemente en la escultura del Asia central, e incluso de China, Corea y Japón, no tuvo ninguna repercusión en el resto de la India, si bien es probable que sus obras llegaran a Mathura, hoy en Uttar Pradesh, donde se desarrolló una importante escuela de escultura entre los siglos II a.C. y VI de nuestra era. Los vestigios de las obras tempranas pertenecientes a esta escuela denotan también una estrecha relación con el estilo escultórico de Bharhut. Más tarde, en los siglos I y II, la escuela de Mathura desechó los antiguos símbolos de Buda y empezó a representarle con figuras reales; esta innovación fue adoptada en las sucesivas fases de la escultura india.

En el periodo gupta, que abarca desde el año 320 hasta más o menos el 600, se realizaron figuras de Buda con líneas claramente definidas y depurados contornos, envueltas en vestiduras diáfanas que se pegaban al cuerpo como si estuvieran mojadas. Estas figuras eran frecuentemente de gran tamaño.

Atrás
| |
Siguiente
Buscar en esta página
Ver página para imprimir
Enviar




© 2008 Microsoft