Selección del equipo editorial
Bibliografía sobre el tema que estás buscando, Riego, seleccionada por los editores de Encarta
Artículos relacionados
Buscar en Encarta

Resultados en Windows Live®

Mira los resultados de la búsqueda en
Resultados en Windows Live®
Página 2 de 2

Riego

Artículo de la enciclopedia
Multimedia
Canal de irrigaciónCanal de irrigación
Esquema
5

Problemas derivados del uso del riego

El principal problema producido por el riego continuado es la acumulación de sal en las capas superiores del suelo que dificulta o impide el crecimiento de las plantas. Casi todas las aguas empleadas para el riego, sea cual sea su origen, contienen algo de sal, que se filtra hasta la capa freática. Cuando el drenaje es pobre y el nivel de la capa se aproxima al de las raíces, la concentración de sal dificulta o imposibilita el crecimiento de las plantas. Los buenos sistemas de drenaje que mantienen el nivel de la capa freática por debajo del nivel de las raíces y permiten que el agua arrastre la sal de las capas superiores del suelo, se consideran hoy un aspecto crucial de cualquier sistema de riego. El aumento de la salinidad debido a un drenaje deficiente empezó a arruinar tierras ricas en el sur del valle del Tigris y el Éufrates en Mesopotamia ya en el año 2100 a.C. En el año 1700 a.C. las cosechas obtenidas en estas tierras se redujeron a la cuarta parte de su antigua producción, y las grandes ciudades sumerias que dependían de ellas quedaron arruinadas. El gigantesco proyecto de irrigación de la llanura del Indo en Pakistán plantea el mismo problema, y una quinta parte de las tierras se habían visto afectadas en gran medida en el año 1960. Se han adoptado medidas para reducir el nivel de las capas freáticas mediante pozos artesianos, permitiendo que el agua arrastre las sales de las capas superiores del suelo y de esta manera se han logrado ciertos progresos.

Desde la finalización de la presa de Asuán en la década de 1960, el gobierno egipcio ha tenido que invertir sumas cada vez mayores para impedir la acumulación de sal en los campos del río Nilo. Durante milenios, las aguas de este río habían eliminado el exceso de sal del suelo con sus inundaciones anuales, proceso que hoy debe reemplazarse por la construcción de sistemas de drenaje artificiales.

Otro gran problema que traen consigo los regadíos es la sobreexplotación de los acuíferos y su contaminación. Todos los cultivos se tratan con agentes químicos (insecticidas, fungicidas, abonos inorgánicos, etc) para prevenir plagas y enfermedades o para mejorar el rendimiento. Estos compuestos son arrastrados por el agua de infiltración al acuífero, sobrepasando en algunos casos los niveles tolerables y contaminándolos. Del mismo modo, los acuíferos costeros, al ser sobreexplotados para el riego, provocan que su relleno sea efectuado en lugar de por el agua superficial, de lluvia o de otros acuíferos, por agua marina que saliniza el acuífero.

Aunque las tierras de regadío del mundo aumentaron en un 3% al año durante el tercer cuarto del siglo XX, se espera que este crecimiento vaya disminuyendo, debido, en gran medida, a que la mayor parte de las posibilidades viables de regadío han sido ya explotadas. Además, al existir hoy una mayor demanda de los limitados recursos hídricos, el uso eficiente de las aguas superficiales y subterráneas disponibles empieza a ser crucial. El regadío, que sólo era un mecanismo que usaba el agricultor para aportar agua a sus tierras, se está convirtiendo en una técnica compleja, que requiere la recogida de enormes cantidades de información acerca de las cantidades de recursos hídricos disponibles a escala mundial, la calidad del suelo, y el estado de las capas freáticas subterráneas, una tarea que a menudo no está al alcance de los medios del agricultor privado. Una importante línea de investigación hoy en día es el desarrollo de técnicas que permitan conservar las tierras ya sometidas al regadío. Otra línea de investigación que debe potenciarse es la encaminada a gestionar de forma óptima el agua, tanto desde la planificación hidrológica (necesidad real de embalses, trasvases, etc) a la distribución de ésta. En la actualidad más del 40% del agua embalsada y usada para riego se pierde (por filtraciones, malos diseños de canalizaciones, etc) antes de que llegue a los cultivos. Ver Agricultura; Acondicionamiento del suelo; Agua: Desalinización del agua.

Atrás
|
Siguiente
Buscar en esta página
Ver página para imprimir
Enviar




© 2008 Microsoft