![]() Selección del equipo editorial
Bibliografía sobre el tema que estás buscando, Arte gótico, seleccionada por los editores de Encarta Artículos relacionados
Buscar en Encarta
|
Resultados en Windows Live®
Resultados en Windows Live® Página 4 de 4
Esquema
La arquitectura flamígera se origina en la década de 1380 con la obra del arquitecto cortesano francés Guy de Danmartin. Sin embargo el estilo no se consolidó hasta la conclusión de la guerra de los Cien Años en 1453, momento en que tuvo lugar el resurgimiento de la actividad constructiva en toda Francia. El auge de la arquitectura flamígera se produjo entre el final del siglo XV y el primer tercio del siglo XVI en la obra de Martin Chambiges y su hijo Pierre, autores de una serie de portadas entre las que cabe citar la fachada occidental de la catedral de Troyes y las fachadas de los transeptos de Senlis y Beauvais. Difundido por gran parte del continente, el estilo produjo sus frutos más elaborados en España. En el siglo XV comenzaron a aparecer formas flamígeras en las obras de la corona de Aragón, como puede observarse en la lonja de Palma de Mallorca. Al mismo tiempo se empleó el nuevo estilo en la capilla de San Jorge del palau de la Generalitat de Barcelona, así como en otros muchos palacios catalanes. Sin embargo lo más característico del siglo XV español es la creación del denominado estilo hispano-flamenco, caracterizado por la fusión de formas flamencas y mudéjares. También recibe el nombre de isabelino por corresponder cronológicamente con el reinado de Isabel I la Católica. Entre los arquitectos más destacados de este último gótico cabe reseñar a Hanequin de Bruselas autor de la capilla de don Álvaro de Luna en la catedral de Toledo; Juan Guas, con el castillo de Manzanares el Real (Madrid), el palacio del Infantado en Guadalajara y el convento toledano de San Juan de los Reyes; Antón y Enrique Egas, que trazaron los hospitales de Santiago, Granada y el de Santa Cruz en Toledo; Juan y Simón de Colonia, con obras como la capilla del Condestable de la catedral de Burgos; y, en el área de Salamanca, Juan Gil de Hontañón, que construyó la catedral de Segovia en pleno siglo XVI, y su hijo Rodrigo Gil de Hontañón. En Portugal, durante el reinado de Manuel I (1495-1521), apareció un gótico nacional conocido como estilo manuelino, marcado por la profusión ornamental de motivos exóticos y marineros.
Inglaterra también tuvo su propio estilo gótico tardío, el estilo perpendicular, que triunfó en el siglo XV. Se caracteriza por el uso de molduras verticales en los muros y las tracerías y por las bóvedas de abanico. Son ejemplos de este periodo la capilla de la Virgen en Gloucester, la de San Jorge en Windsor, la de Enrique VII en Westminster y la del King’s College en Cambridge (comenzado en 1443), donde se consigue una majestuosa homogeneidad espacial gracias al empleo de las bóvedas de abanico, que prolongan de manera continua los paños rectangulares de los muros y las vidrieras.
Durante el periodo gótico tardío se construyeron un gran número de edificios civiles. En Bélgica se encuentran ejemplos tempranos de estos edificios, algunos con torres-campanario como la gran lonja de Ypres (1380 y destruida en 1915), y otros tan destacados como los ayuntamientos de Lovaina (1448-1463) y Oudenaarde (1526-1530). En Inglaterra y Francia los austeros castillos de los siglos XII y XIII muestran escasa influencia de la arquitectura religiosa, pero en el último cuarto del siglo XIV estas severas fortalezas comenzaron a sustituirse por elegantes châteaux, una tipología residencial con barreras militares que incorporaba interesantes innovaciones arquitectónicas. Un ejemplo temprano del estilo flamígero, la gran pantalla (1388) con gabletes de tracería que corona la chimenea del antiguo palacio de los condes de Poitiers, preludia la decoración de los templos flamígeros. En torno a 1380 se añadió al palacio de Westminster (Londres) una techumbre de vigas vistas de roble que se convirtió en el prototipo para numerosas iglesias parroquiales inglesas. En Francia, desde finales del siglo XV hasta las primeras décadas del siglo XVI, se construyeron numerosos châteaux en estilo flamígero, como el de Josselin (principios del siglo XVI) en Bretaña, o los de Amboise y Blois en el valle del Loira (Véase también Castillos del Loira). Se caracterizan exteriormente por sus tragaluces y buhardillas. Algunas veces, como en el caso de la fachada añadida al palacio de justicia de Ruán, cada uno de los tragaluces está flanqueado por diminutos contrafuertes. Otros ejemplos destacables en el campo de la arquitectura civil son el gótico veneciano del palacio del Dux (comenzado hacia 1345) y la Ca’ d’Oro (1430); el gótico tudor inglés del palacio de Hampton Court y los espléndidos edificios administrativos españoles, entre los que destacan las lonjas de Barcelona, Valencia y Palma de Mallorca. Véase también Arquitectura; Románico (arte y arquitectura); Escultura; Renacimiento (arte y arquitectura); Neogótico.
© 1993-2008 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos. |
© 2008 Microsoft
![]() ![]() |