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Esquema
En julio de 1945, después de finalizar las hostilidades en Europa, el gabinete de coalición del periodo de guerra dimitió y los socialdemócratas, bajo el primer ministro Per Albin Hansson, reanudaron el control del gobierno. Tage Erlander, antiguo ministro de Educación y Asuntos Eclesiásticos, sucedió a Hansson en el cargo tras su muerte en 1946. Al mes siguiente, Suecia se incorporó como miembro de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El país mantuvo su actitud neutral durante la Guerra fría. En 1948 recibió los fondos procedentes de Estados Unidos a través del Plan Marshall al igual que otros países de Europa occidental, pero se negó a ser miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), formada en 1949. Al fracasar en el intento de formar un bloque defensivo escandinavo, sin unirse ni al Este ni al Oeste, Suecia comenzó a reforzar sistemáticamente sus defensas y su Ejército. Los principales acontecimientos internos de Suecia fueron la muerte de Gustavo V en 1950, la subida al trono de su hijo mayor Gustavo VI Adolfo, la creación de una coalición de gobierno entre socialdemócratas y agrarios en 1951 y el desarrollo de fuertes presiones inflacionistas en la economía sueca en 1951 y 1952. En las elecciones celebradas en septiembre de 1956, la coalición socialdemócrata-agraria permaneció en el poder a pesar de que perdieron 11 escaños en la cámara baja del Riksdag. La convicción de muchos dirigentes militares suecos de que Suecia sería incapaz de mantener su neutralidad en el caso de otra guerra general, llevó a muchos suecos a cuestionarse la política tradicional de neutralidad sueca. En marzo de 1957, un informe presentado por doce expertos suecos en defensa, recomendó que las Fuerzas Armadas suecas fueran equipadas con armas nucleares. En abril, Suecia, junto a Dinamarca, Noruega y Finlandia, anunció su intención de promover un instituto escandinavo para investigación atómica en Copenhague.
En 1957, las propuestas para financiar pensiones de jubilación ocasionaron controversias políticas. En un referéndum celebrado en octubre, la propuesta socialdemócrata, que pedía contribuciones obligatorias y una garantía gubernamental para mantener el valor de las pensiones al margen de la inflación, consiguió el mayor número de votos, pero no la mayoría. No obstante, los socialdemócratas insistieron al Parlamento para que se promulgara su plan, por lo que los agrarios se retiraron de la coalición gubernamental. A finales de octubre, se formó un nuevo gobierno compuesto solo por socialdemócratas y dirigido de nuevo por Erlander. En abril de 1958, Estados Unidos ayudó a financiar la construcción de un reactor nuclear sueco; ese mismo mes el gobierno de Erlander se derrumbó debido a los desacuerdos internos del partido sobre el plan de pensiones, pero las elecciones de junio le devolvieron el poder; el Riksdag aprobó el plan de pensiones el 14 de mayo de 1959. Al año siguiente, Suecia fue miembro fundacional de la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA). Las elecciones de 1960 dieron de nuevo la victoria a los socialdemócratas y Erlander siguió siendo el primer ministro. Cuando se retiró de su cargo en 1969, le sustituyó Olof Palme, anterior ministro de Educación. Una revisión constitucional, llevada a cabo en 1971, reorganizó el cuerpo legislativo en una única cámara y estableció un nuevo sistema electoral. En 1973, Gustavo VI Adolfo murió y le sucedió su nieto Carlos XVI Gustavo. El 1 de enero de 1975 entró en vigor una nueva Constitución que anulaba el poder efectivo del rey. La oposición de Suecia a la guerra de Vietnam dañó las relaciones con Estados Unidos a finales de la década de 1960 y en la siguiente; muchos jóvenes estadounidenses opuestos a la guerra recibieron asilo político en Suecia. En 1972, las críticas del primer ministro Palme a las acciones militares estadounidenses llevaron las relaciones diplomáticas entre ambos países al borde de la ruptura en 1974.
Suecia sufrió las consecuencias del descenso de la economía mundial durante 1974 y 1975, y la elevada inflación, el crecimiento de la deuda externa y el déficit presupuestario ocasionaron al país grandes problemas. En las elecciones de septiembre de 1976, los socialdemócratas, después de 44 años en el poder, perdieron las mismas a favor de una coalición formada entre centristas, conservadores y liberales. En 1977, el primer ministro Thorbjörn Fälldin inició medidas de austeridad para amortiguar la inflación y alentar las exportaciones. El gobierno de Fälldin dimitió a causa del debate que produjo la producción de energía nuclear en 1978, pero volvió al poder al año siguiente, después de un gobierno de minoría liberal. En mayo de 1980, se produjo una huelga general que llevó al país a una paralización total durante diez días. En octubre, el gobierno superó una moción de confianza por un solo voto. En mayo de 1981, miles de trabajadores profesionales se declararon en huelga a la vez que la coalición gubernamental se separó. Sin embargo, se preveía otra huelga general y Fälldin formó un gobierno minoritario de centristas y liberales. Los socialdemócratas volvieron al poder tras las elecciones de 1982 y se mantuvieron en el mismo después de las celebradas en 1985. Palme reasumió el cargo de primer ministro en 1982. Su asesinato, perpetrado el 28 de febrero de 1986 en Estocolmo, generó un fuerte impacto emocional en Suecia. Le sucedió en su cargo de primer ministro el diputado Ingvar Carlsson, que mantuvo el gabinete de Palme y decidió continuar la política de su predecesor. Los socialdemócratas conservaron su cómoda mayoría parlamentaria en las elecciones de 1988, pero Carlsson dimitió en 1990 después que el Riksdag descartara su propuesta para congelar temporalmente salarios, precios y rentas. Posteriormente formó un nuevo gobierno y adoptó un programa de austeridad que permitía algún incremento salarial. Pese a ello, en los comicios de septiembre de 1991 los socialdemócratas tuvieron un sorprendente descenso, pese a que continuaban siendo, con 138 escaños, el grupo con mayor representación en el Riksdag. El Partido Verde no consiguió el 4% de los votos requeridos para obtener representación. Ingvar Carlsson dimitió y el dirigente del Partido Conservador, Carl Bildt, formó una coalición con los centristas, liberales y demócratas cristianos. El nuevo gobierno comenzó a acelerar la liberalización de la economía, estableció la privatización eventual de 35 entidades públicas, importantes recortes en los gastos gubernamentales, en las retribuciones sociales, y puso fin a las restricciones que las empresas privadas extranjeras tenían en Suecia. La coalición se mantuvo hasta las elecciones de septiembre de 1994, que permitieron la vuelta de Carlsson, aunque dirigiendo un gobierno socialdemócrata minoritario. Las elecciones estuvieron dominadas por los asuntos económicos, en especial el desempleo, que se elevó del 5% de 1991 al 14% ese año. Estas elecciones se caracterizaron por una fuerte representación femenina: el número de escaños ocupado por mujeres aumentó de 116 a 143, que suponía el 41% del Riksdag; también la mitad del gabinete de Carlsson estaba formado por mujeres. En mayo de 1994, el Parlamento Europeo recomendó el ingreso de Suecia en la Unión Europea (UE; antes Comunidad Europea). El 13 de noviembre de 1994 se celebró un referéndum para aprobar la entrada en la UE; los suecos, con una participación del 83%, votaron en un 52,2% a favor de la adhesión a la UE en 1995, frente a un 46,9% de votos opuestos. El 1 de enero de 1995 fue efectivo su ingreso. Carlsson dimitió como primer ministro y como principal dirigente del Partido Social Demócrata en marzo de 1996, siendo sustituido por Goran Persson, ministro de Finanzas y representante del sector moderado de la socialdemocracia sueca. En las elecciones de septiembre de 1998 los socialdemócratas, pese a retroceder, mantuvieron la mayoría, a la vez que se produjo un ascenso del Partido de Izquierda y del Partido Demócrata Cristiano. Dado que la suma de votos de socialdemócratas y otros dos partidos de izquierda alcanzó el 54% (los conservadores, dirigidos por Carl Bildt, junto a otros tres partidos de centro-derecha, obtuvieron el 43%), Persson pudo formar gobierno nuevamente. De igual forma, los comicios de septiembre de 2002 garantizaron la permanencia de los socialdemócratas en el poder; obtuvieron 144 escaños (gracias al aproximadamente 40% de los votos emitidos), que sumados a los 30 diputados de su aliado Partido de la Izquierda, permitieron a Persson continuar al frente del gabinete. Tras conocerse estos resultados, el primer ministro anunció su intención de convocar al año siguiente un referéndum en el que se consultaría a los ciudadanos sobre la posible incorporación de Suecia al grupo del euro (en circulación desde ese mismo año en 12 países, solo Suecia, Reino Unido y Dinamarca habían rechazado por el momento adoptar la moneda única de la UE). En dicho referéndum, celebrado el 14 de septiembre de 2003 (días después de que fuera asesinada Anna Lindh, ministra de Asuntos Exteriores), el 56% de las papeletas mostró el “no” a la moneda única (como solicitaban el Partido de Izquierda y los verdes). Esto supuso un duro golpe para el gobierno de Persson, que, al igual que casi todas las principales fuerzas políticas del país, había pedido el “sí” al electorado. Las elecciones del 17 de septiembre de 2006 pusieron fin a 12 años de dominio político de la socialdemocracia. La cifra de diputados de izquierda (130 socialdemócratas, 22 del Partido de la Izquierda y 19 del Verde) fue ligeramente superada en las urnas por la denominada Alianza por Suecia, plataforma de centro derecha que aglutinaba al Partido Moderado (que logró 97 escaños), al Partido de Centro (29), al Partido Popular (28) y al Partido Demócrata Cristiano (24). El 6 de octubre siguiente, Fredrik Reinfeldt, líder del Partido Moderado, recibió la aprobación parlamentaria y sustituyó a Persson como primer ministro.
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