![]() |
Resultados en Windows Live®
Resultados en Windows Live® Niebla, nube de agua condensada en forma de gotitas de agua o cristales de hielo suspendida en la atmósfera justo sobre la superficie terrestre. En las ciudades y zonas industriales, la niebla se combina a menudo con el humo para producir una mezcla llamada smog. Desde el punto de vista meteorológico, la niebla puede clasificarse en cuatro tipos generales según el mecanismo mediante el cual se forma: advección, radiación, de ascensión o precipitación. La niebla por advección se forma cuando una corriente de aire cálido y húmedo se mueve sobre una masa más fría de tierra o agua. La niebla de este tipo es frecuente en invierno cuando hay nieve en el suelo. También es común sobre el océano, por ejemplo en la zona de los Grandes Bancos del Atlántico Norte, cuando los vientos soplan a través de la cálida corriente del Golfo y llegan hasta la fría corriente del Labrador. La niebla por radiación, que sólo aparece sobre el suelo, se origina por el enfriamiento de la tierra por radiación. Por la noche, mientras que la temperatura del agua desciende comparativamente despacio, la de la tierra lo hace con rapidez, con lo que se enfría más que el aire que hay sobre ella; en consecuencia se forma una niebla espesa que, suele disiparse por la mañana. La niebla ascendente se forma cuando el aire se enfría al ascender y expandirse, como cuando un viento sopla ladera arriba en una montaña. La niebla por precipitación puede formarse durante una tormenta de nieve o lluvia si éstas atraviesan una capa de aire más fría que la precipitación. La niebla de este tipo se produce a menudo durante el paso de frentes cálidos y fríos, cuando el aire en la superficie tiene una temperatura muy diferente a la del aire de las capas superiores. Las nieblas y neblinas, como las nubes, sólo pueden formarse en presencia de partículas de polvo.
© 1993-2008 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos. |
© 2008 Microsoft
![]() ![]() |