![]() Selección del equipo editorial
Bibliografía sobre el tema que estás buscando, Francia, seleccionada por los editores de Encarta Artículos relacionados
Datos y cifras
Buscar en Encarta
|
Resultados en Windows Live®
Resultados en Windows Live® Página 4 de 24
Esquema
Con fines administrativos, el país está dividido en 27 distritos docentes denominados académies. En 2000 unos 3,8 millones de alumnos asistían a 41.244 escuelas elementales. Alrededor de 5,9 millones de estudiantes se inscribieron en las escuelas secundarias.
Cerca de 2 millones de estudiantes se registraron en las facultades e instituciones universitarias de Francia en el curso 2001–2002. Junto a las Universidades de París I-XIII, destacan las de Aix-Marseille I-III, las de Lille I-III, las de Lyon I-III, las de Nancy I-II y las de Estrasburgo I-III.
La cultura francesa está íntimamente relacionada con el desarrollo cultural del mundo occidental, en particular en las áreas de las artes y de las letras. París ha sido considerada durante mucho tiempo como el origen de la cultura francesa. Durante la edad media, Francia fue un destacado foco cultural en Europa; después, la riqueza de la monarquía francesa en los siglos XVI, XVII y XVIII subvencionó el arte a una escala comparable con la del Papado, lo que atrajo a París a la mayoría de los talentos artísticos de Europa. El aumento de la riqueza también permitió el crecimiento de una clase acomodada, que tenía tiempo y medios para practicar la elegancia en el vestir, en el comportamiento social, en la arquitectura y en el diseño, desarrollando unos estilos y unas formas sociales que todavía perduran en la cultura occidental. En el siglo XX, el cine francés asumió una posición importante en el mundo, particularmente en la década de 1960 con el grupo de directores cinematográficos de la nouvelle vague (‘nueva ola’).
Ver Literatura francesa.
Francia ha sido la cuna de muchos pintores mundialmente famosos y de importantes movimientos pictóricos, como el impresionismo. Entre los pintores manieristas franceses del siglo XVI destacan Jean Clouet y su hijo François; durante el barroco, en el siglo XVII, encontramos a Georges de La Tour, Nicolas Poussin y Claudio de Lorena. Los maestros más conocidos del rococó francés, en el siglo XVIII, fueron Antoine Watteau, François Boucher, Jean Fragonard, Jean Chardin y Jean Greuze. París se convirtió en el centro artístico de Europa en el siglo XIX. Jacques Louis David, cuya influyente carrera comenzó en el último cuarto del siglo XVIII, desarrolló la parte más destacada de su obra a principios del siglo XIX, al igual que los pintores románticos Ingres, Delacroix y Géricault. Entre los artistas más notorios de mediados del siglo XIX están Gustave Courbet, Honoré Daumier, Jean François Millet y Jean-Baptiste-Camille Corot. La escuela impresionista, inspirada por la obra de Édouard Manet, surgió alrededor de 1872; sus miembros más importantes fueron los pintores Claude Monet, Camille Pissarro y Pierre Auguste Renoir. Los principales artistas postimpresionistas franceses de finales del siglo XIX fueron Edgar Degas, Paul Cézanne y Paul Gauguin; también destaca en este periodo la actividad de Henri Rousseau y de Gustave Moreau. Entre los artistas franceses más célebres del siglo XX se encuentran Henri Matisse, Georges Braque, Georges Rouault, Marcel Duchamp, Fernand Léger, Pierre Bonnard y Jean Dubuffet. En arquitectura, a mediados del siglo XI se desarrolló en Europa occidental el estilo románico, cuyo modelo inicial fue el monasterio benedictino de Cluny, en Borgoña (casi destruido totalmente durante la Revolución Francesa). Se conservan magníficos ejemplos, algunos posteriormente reconstruidos, como las iglesias de Sainte Foy de Conquer, Saint Sernin en Toulouse, la Madelaine de Vèzelay, y las catedrales de Autun, Cahors y Aviñón. Francia es también conocida por sus grandes iglesias góticas, levantadas entre los siglos XII y XV. En particular, son significativas la iglesia abacial de Saint-Denis, la Sainte-Chapelle de París y las catedrales de Amiens, Chartres, París y Reims. Entre las edificaciones renacentistas cabe mencionar el palacio de Fontainebleau y los famosos castillos del Loira. Las manifestaciones barrocas más destacadas en Francia son las ampliaciones neoclásicas del gran palacio de Versalles y del Museo del Louvre, en París. Entre las construcciones más conocidas del siglo XIX se encuentran la Segunda Ópera Imperial de París (1861-1875), de Charles Garnier, y el símbolo de la ciudad, la torre Eiffel (1889), en hierro forjado. En el siglo XX, los arquitectos Auguste Perret y Le Corbusier (un suizo residente en París) realizaron una obra notable por sus diseños revolucionarios y atrevidos, utilizando cemento y acero como principales materiales de construcción.
|
© 2008 Microsoft
![]() ![]() |