Selección del equipo editorial
Bibliografía sobre el tema que estás buscando, Rusia, seleccionada por los editores de Encarta
Artículos relacionados
Datos y cifras
Buscar en Encarta

Resultados en Windows Live®

  • Rusia - Selecciones - Eurocopa 2008

    Toda la informaación de la Selección Nacional de Rusia en la Eurocopa 2008 de Suiza y Austria ... Datos Técnicos Federación: Unión de Fútbol de Rusia Dirección: 8 ...

  • Rusia. Artículo de la Enciclopedia.

    Enciclopedia Libre Universal: mapas, geografía, población, gobierno y administración, economía, historia y cultura.

  • Rusia - Wikipedia, la enciclopedia libre

    Rusia (en ruso: Россия; tr.: Rossía) o la Federación Rusa (formalmente: [1] Federación de Rusia; [2] en ruso: Российская Федерация; tr.: Rossíiskaia ...

Mira los resultados de la búsqueda en
Resultados en Windows Live®
Página 15 de 15

Rusia

Artículo de la enciclopedia
Multimedia
Bandera e himno de RusiaBandera e himno de Rusia
Esquema
7.4.2. 1
La Revolución de 1905

Necesitado de la ayuda del pueblo para hacer frente a la guerra con Japón, el gobierno permitió que un congreso de los zemstvos se reuniera en San Petersburgo en noviembre de 1904. Cuando las peticiones de reforma por parte del congreso fueron rechazadas por el gobierno, las asumieron los grupos socialistas, que organizaron varias manifestaciones. El 22 de enero de 1905, miles de personas guiadas por Gueorgui Apollónovich Gapón, un sacerdote revolucionario, marcharon pacíficamente hacia el Palacio de Invierno, en San Petersburgo, para presentar allí sus protestas; sin embargo, fueron disueltos por las tropas imperiales, muriendo cientos de ellos en lo que se dio en llamar el ‘domingo sangriento’.

Esta masacre señaló el comienzo de la revolución; se celebraron manifestaciones y continuas huelgas en todas las áreas industrializadas del país. El fluir de los acontecimientos, combinado con el desastre de la guerra contra Japón, obligó al zar a realizar determinadas concesiones: prometió la formación de una asamblea representativa o Duma; emitió decretos que garantizaban la libertad de trabajo a los ‘viejos creyentes’ (29 de abril) y una mayor libertad para los polacos (16 de mayo). No obstante, no pudo parar la marcha de la revolución: se amotinaron los marineros del acorazado Potemkín en Odesa y la guarnición de Kronstadt y se crearon soviets (consejos obreros), cuyos delegados se reunieron en San Petersburgo, y el 14 de octubre, convocaron una huelga general. Esta huelga estuvo acompañada de movimientos nacionalistas de descontento en Finlandia y en Polonia y revueltas de campesinos, a lo que se añadió la completa derrota de Rusia en la guerra contra Japón. El gobierno envió tropas contra los revolucionarios y prestó apoyo a los grupos conservadores. El arresto de los componentes del soviet de San Petersburgo en diciembre provocó una violenta rebelión de trabajadores en Moscú, sofocada por tropas del Ejército. A principios de 1906, el gobierno se hizo de nuevo con el control del país.

7.4.2. 2
La instauración de la Duma

La primera Duma se creó en mayo de 1906, pero ya anteriormente se habían aprobado varias leyes que garantizaban los poderes autocráticos del zar. Quedó disuelta a los dos meses de su inauguración. En 1907 se instituyó una segunda Duma que sería también disuelta al poco tiempo. Fue entonces cuando se organizó un movimiento revolucionario, que pronto se encontró con una fuerte represión. Mientras tanto, los moderados y conservadores iniciaron su cooperación con el gobierno, controlando la actividad de la tercera Duma que decretó varias reformas moderadas.

7.4.2. 3
I Guerra Mundial

El comienzo de la I Guerra Mundial en 1914 supuso la interrupción momentánea de las actividades revolucionarias de los radicales. La guerra estalló cuando Rusia rehusó permanecer al margen ante el ultimátum de Austria a Serbia, tras el asesinato del archiduque Francisco Fernando de Habsburgo en Sarajevo el 28 de junio de 1914. La cuarta Duma celebró entonces una única sesión para obtener el apoyo popular al gobierno.

A finales de 1914 el Ejército ruso había ya sufrido duras derrotas ante los alemanes, especialmente en el este de Prusia. Estas derrotas aumentaron en 1915 y, a excepción de unas pocas victorias, el sentimiento de fracaso aumentó tras los desastres en Crimea y Japón. La falta de suministros y transportes junto con la ineficacia de los mandos militares desalentaron a las tropas; comenzaron a producirse deserciones y la guerra tomó un cariz impopular en toda Rusia, mientras aumentaba la represión y se mantenía la corrupción por parte del gobierno. El zar, dominado por su esposa Alejandra, alemana de nacimiento, perdió la confianza del pueblo y pasó a estar bajo el control de Rasputín, que en aquel entonces dominaba prácticamente las decisiones gubernamentales y de carácter militar. Lo arbitrario y despótico de éstas aumentó la oposición a su gobierno; en diciembre de 1916, un grupo de aristócratas, entre los que se encontraban miembros de la familia real, lo asesinaron. No obstante, la agitación revolucionaria siguió en ascenso y en febrero de 1917 comenzaron los disturbios en Moscú; las tropas, en lugar de cargar contra los revolucionarios, se unieron a ellos. Finalmente el 15 de marzo se produjeron las abdicaciones del zar Nicolás II y de su hijo, dejando la administración en manos de un gobierno provisional organizado por la cuarta Duma. Con ello se daba por finalizado el Imperio Ruso.

7.5

Revolución Rusa y era soviética

Para más información véase Revolución Rusa. Para conocer la historia de Rusia después de la Revolución y antes de su independencia en 1991 véase Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

7.6

Rusia a partir de la independencia

Poco después de la disolución de la URSS en 1991, surgió la lucha por el poder entre las fuerzas conservadoras y reformistas. El presidente Borís Yeltsin, elegido en junio de 1991 por sufragio popular, recibió poderes absolutos otorgados por el Congreso de Diputados, uno de los dos cuerpos legislativos que estableció la Constitución soviética de 1978. Yeltsin utilizó sus poderes para iniciar un programa de nuevas reformas económicas y establecer una serie de nombramientos regionales para someter las asambleas legislativas locales, dominadas por los neocomunistas. Los conservadores dirigidos por el presidente del Soviet Supremo Ruslan Jasbulátov intentaron minar los poderes de Yeltsin tras una campaña de reforma económica radical a principios de 1992. En diciembre del mismo año, en una asamblea del Congreso de Diputados, el primer ministro en funciones Yegor Gaidar (1992), artífice del plan gubernamental de reformas económicas, fue sustituido por Víktor Chernomirdin, antiguo miembro del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) y ministro de Industria del Gas, en la antigua URSS. El Congreso de Diputados también rescindió algunos de los poderes otorgados a Yeltsin, entre los que se encontraba el control sobre los administradores locales. En ese mismo mes, el Tribunal Constitucional desautorizó la prohibición del PCUS llevada a efecto por Yeltsin, el cual protestó por la reducción de sus poderes; se alcanzó un acuerdo con el Congreso de Diputados a finales de 1992 para llevar a cabo unas elecciones que permitieran elaborar una nueva constitución. Los conservadores se opusieron a la celebración de unas nuevas elecciones, mientras que el 20 de marzo de 1993 Yeltsin formaba un nuevo gobierno de emergencia. Este anuncio fue desaprobado por el presidente del Tribunal Constitucional Valeri Zorkin, por Jasbulátov y por el vicepresidente Alexandr Rutskói, entre otros. Poco después, ambos bandos modificaron sus posiciones: Yeltsin anuló su gobierno de emergencia y los conservadores permitieron que se celebraran las votaciones el 25 de abril de 1993.

Yeltsin consiguió una abrumadora victoria en las urnas, pero las elecciones no consiguieron resolver el problema de la lucha por el poder. En septiembre de 1993, Yeltsin expulsó a Rutskói de la vicepresidencia por escándalos de corrupción, a pesar de las protestas del Parlamento. En ese mismo mes, el presidente decretó la disolución del Parlamento debido a la resistencia de los diputados conservadores a trabajar en la formación de una Asamblea Constituyente. El Parlamento respondió, denunciando las acciones de Yeltsin por inconstitucionales y declarando presidente a Rutskói. Cerca de cien diputados y otros tantos seguidores armados dirigidos por Jasbulátov y Rutskói ocuparon el edificio del Parlamento, también conocido como Casa Blanca. El estancamiento de las negociaciones entre el gobierno y los rebeldes duró varios días, aunque quedó roto cuando los rebeldes consiguieron asaltar el ayuntamiento de Moscú y el edificio central de la televisión. El gobierno respondió entonces con el bombardeo del edificio del Parlamento, arrestando a sus ocupantes; más de 140 personas murieron en aquella rebelión, dispersada por las fuerzas del orden. El 4 de octubre de 1993, Rutskói y Jasbulátov fueron hechos prisioneros y acusados de haber incitado al desorden público.

No obstante, la victoria de Yeltsin sobre los conservadores duró poco. Las elecciones de diciembre de 1993 permitieron un inesperado éxito de los partidos nacionalistas y comunistas, en especial del Partido Liberal Democrático, encabezado por Vladímir Zhirinovsky. En febrero de 1994, la nueva Duma anuló los cargos que había pendientes sobre Rutskói y Jasbulátov por las acciones de octubre de 1993, además de garantizar la amnistía a los organizadores del golpe de Estado de agosto de 1991, contra el dirigente soviético Mijaíl Gorbachov. Yeltsin respondió a los objetivos de los ultraconservadores convocando unas nuevas elecciones con el fin de mantener la presidencia al margen de los reaccionarios.

En las elecciones legislativas celebradas en diciembre de 1995 —consideradas un ensayo para las presidenciales de 1996— los comunistas, encabezados por Guennadi Ziugánov, se consolidaron como la primera fuerza de la Duma, lo que significó un nuevo revés para Yeltsin y puso de manifiesto el rechazo popular a su política. Por otro lado, la descomposición de la sociedad rusa ha permitido el aumento de organizaciones mafiosas que tienen una mayor presencia en la economía rusa.

Yeltsin se presentó a las elecciones presidenciales del 16 de junio de 1996, teniendo como principal oponente al candidato comunista Guennadi Ziugánov. Yeltsin resultó elegido, con lo que se convirtió en el primer presidente democrático de Rusia, tras superar en la segunda vuelta a Ziugánov. En enero de 1997, hubo de asistir a la Duma (cámara baja del Parlamento ruso) para evitar su destitución, propuesta por la oposición alegando para ello motivos de salud. Dos meses más tarde, realizó una profunda reorganización del Consejo de Ministros, introduciendo como viceprimeros ministros a Anatoli Chubáis, encargado de impulsar una nueva reforma económica, y a Borís Nemtsov, aunque manteniendo a Chernomirdin como primer ministro.

Entre los principales problemas del país también se cuentan los relacionados con los distintos territorios que constituyen la Federación. Aprovechando los enfrentamientos de distintas tendencias en la autoproclamada república de Chechenia (que permanecía fuera de su control desde 1991), Yeltsin decidió intervenir militarmente en diciembre de 1994, desencadenando una cruenta guerra en la que fue bombardeada la población civil chechena; la resistencia de los rebeldes chechenos puso en evidencia la ineficacia del aparato militar ruso, que no pudo hacerse con el control de las principales ciudades de la república hasta mediados de 1995, ni limitar las actividades de los guerrilleros chechenos que actuaron incluso en territorio ruso. A mediados de 1996, tras el asesinato del antiguo presidente checheno Dzhojar Dudáiev, se iniciaron conversaciones de paz que permitieron aliviar la situación y establecer un alto el fuego. Estas conversaciones concluyeron con la firma de un tratado de paz el 7 de mayo de 1997 por el que se ponía fin al conflicto, a la vez que ambas partes se comprometían a mantener relaciones conforme a las “normas del Derecho internacional”, lo que suponía en la práctica el reconocimiento de Chechenia como nación soberana por parte de Rusia.

En el ámbito internacional, Rusia, pese a su adhesión al proyecto de Asociación por la Paz, había venido rechazando abiertamente en los últimos años la incorporación de sus antiguos aliados de Europa del Este a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), amenazando con incumplir los acuerdos para la reducción de armamento. Tal negativa se argumentaba en el hecho de que una incorporación de esos países suponía una seria amenaza a su seguridad nacional. Sin embargo, en un giro radical tras meses de arduas negociaciones diplomáticas en las que jugó un importante papel el secretario general de la OTAN, el español Javier Solana, el presidente ruso se avino a firmar el 27 de mayo de 1997 un acuerdo que había alcanzado con aquélla el 14 de ese mes por el que ambas partes se comprometían a no interferir en la política defensiva de ningún Estado europeo, lo que en la práctica suponía levantar su veto a la ampliación de la OTAN por Europa Oriental. De forma simultánea, Yeltsin anunciaba el desmantelamiento de los misiles que apuntaban hacia los países de la Alianza Atlántica, lo que, unido a la firma del acuerdo con la OTAN, le valió las críticas de los sectores nacionalistas dentro del país.

Por lo que se refiere a las relaciones con sus vecinos orientales, a comienzos del mes de noviembre tuvo lugar un encuentro en Pekín, de tres día de duración, en el que Rusia y China acordaron el establecimiento de una línea de demarcación fronteriza permanente, en tanto que ese mismo mes se establecía con Japón un principio de acuerdo para poner fin a las disputas territoriales que debía concluir en el año 2000 con la firma de un tratado.

La Duma aprobó el 19 de septiembre la Ley sobre la Libertad de Conciencia y las Asociaciones Religiosas en las que se confiere una situación de privilegio para los grupos ortodoxos, si bien se reconocen ciertos derechos a otras religiones, como el catolicismo, el protestantismo, el budismo, el islam y el judaísmo.

Pese a la relación cordial entre Yeltsin y Chubáis, un escándalo financiero obligó al presidente, ante la presión de la Duma, a destituirle en noviembre de 1997 de sus cargos como primer viceministro y ministro de Hacienda, desde los que había impulsado una ímproba reforma económica; no obstante, Yeltsin optó por mantenerle dentro de su círculo de allegados y asesores.

El primer ministro Víktor Chernomirdin salió directamente fortalecido de la “defenestración” de Chubais al frente de la cartera de Finanzas, al menos de forma temporal: a finales de marzo de 1998, Yeltsin optó por destituirle y nombrar a un nuevo primer ministro, Serguéi Kiriyenko. Tras oponerse en dos ocasiones a ratificar el nombramiento efectuado por el presidente ruso, el 24 de abril la Duma aceptó (para evitar ser disuelta por Yeltsin) a Kiriyenko como primer ministro.

El mandato del nuevo primer ministro fue efímero: la grave crisis financiera y el permanente veto parlamentario provocaron su destitución en el mes de agosto. Pese a que Yeltsin deseaba nombrar de nuevo a Víktor Chernomirdin jefe de gobierno, la oposición de la Duma, controlada por comunistas y nacionalistas hizo que, finalmente, el elegido fuera Yevgueni Primakov, hasta ese momento ministro de Asuntos Exteriores. Presentado el día 10 de septiembre, el Parlamento ruso aprobó el nombramiento un día después.

En los meses siguientes se produjo una recaída en el estado de salud del presidente ruso, que tuvo que delegar parte de sus poderes y atribuciones en el primer ministro. Éste, pese a todo, no logró obtener el respaldo ni de la Duma ni de la ciudadanía, por cuanto careció de una línea de actuación definitiva y estuvo sujeto a los vaivenes y desaires de Yeltsin, que en el mes de mayo del año siguiente consiguió salir airoso del debate sobre su posible destitución puesto en marcha en marzo por la Duma, que lo acusaba de golpista, asesino, genocida y traidor a la patria por lo acontecido en Rusia desde que Yeltsin accediera a los principales órganos de gobierno; en concreto los 'cargos' que pesaban sobre él, en opinión de los parlamentarios de la oposición eran los de disolución de la Unión Soviética, bombardeo del Soviet Supremo, genocidio contra el pueblo ruso, destrucción de las Fuerzas Armadas y guerra de Chechenia.

Entre tanto, la inestabilidad política que vivía Rusia quedó nuevamente puesta de manifiesto ese mismo mes de mayo: el día 12, tan sólo un día antes de vencer a sus adversarios en el Parlamento, Yeltsin destituyó a Primakov y nombró como nuevo primer ministro, el tercero en poco más un año, al general Serguéi Stepashin, titular de Interior y primer viceprimer ministro.

El 9 de agosto de 1999, Yeltsin destituyó a Stepashin y nombró primer ministro al director del Servicio Federal de Seguridad, Vladímir Putin, a quien presentó como su candidato para las presidenciales del año 2000. Dos días más tarde, los rebeldes de la república rusa de Daguestán, que pocos días antes habían iniciado un movimiento secesionista, declararon la creación de un Estado islamista en ese territorio. Putin fue ratificado por la Duma el día 16, y a partir del 6 de septiembre el conflicto daguestano se trasladó a Chechenia, desde donde las autoridades rusas consideraron que se ayudaba a los rebeldes islamistas.

Yeltsin firmó con el presidente chino, Jiang Zemin, el 25 de agosto de 1999 en la ciudad de Bishkek (capital de Kirguizistán), una declaración de confianza respecto de los miles de kilómetros fronterizos entre sus respectivos países. Ambos presidentes ampliaron su estrategia internacional común al rechazar la política exterior de Estados Unidos y la OTAN.

Aunque en las elecciones legislativas, celebradas el 19 de diciembre de ese año, volvió a vencer el Partido Comunista, con un 24,2% de los votos emitidos, el partido de Putin, Unidad, obtuvo el 23,3% y el segundo puesto. Cuando la nueva guerra en Chechenia había llegado semanas antes hasta la capital, Grozni, Yeltsin presentó de forma súbita su dimisión el 31 de diciembre de 1999, por lo que constitucionalmente, Putin, en tanto que primer ministro, se convirtió en presidente interino de la República. En los primeros días de febrero de 2000, el gobierno ruso anunció que había conquistado Grozni, aun cuando los combates continuaron en Chechenia. El 26 de marzo tuvieron lugar las elecciones presidenciales, en las cuales venció Putin, que acaparaba los cargos de primer ministro y de presidente interino de la República, con el 52,64% de los votos, en tanto que el segundo candidato más votado fue el dirigente comunista Ziugánov, que obtuvo el 29,34 por ciento. Sin necesidad de disputarse una segunda vuelta, Putin asumió de inmediato la jefatura del Estado en su calidad de presidente electo.

La credibilidad de Putin sufrió dos serios reveses ante sendos hechos trágicos acaecidos durante los meses de agosto y septiembre de 2000: la explosión y hundimiento del submarino nuclear ruso Kursk (toda cuya tripulación falleció) en el mar de Barents, y el incendio de la torre de televisión (Ostankino) de Moscú. En ambos, la actuación del presidente fue tachada de ineficaz y de constituir un reflejo de la grave situación de Rusia. Por lo que respecta a su política exterior durante ese año, en octubre firmó con el primer ministro indio, Atal Bihari Vajpayee, una declaración de asociación estratégica entre ambos países; prosiguió el estrechamiento de lazos con Bielorrusia (el 30 de noviembre comunicó, junto con Aleksandr Lukashenko, el proyecto para adoptar una moneda única en ambos países), y reactivó los vínculos comerciales con Cuba (tras entrevistarse en diciembre con Fidel Castro en La Habana).

Iniciada en 1999, la segunda guerra de Chechenia se caracterizó por la sucesión de ofensivas del Ejército ruso y de acciones guerrilleras de los independentistas. Putin intentó vincular el conflicto al terrorismo, y más concretamente al terrorismo internacional desde los atentados contra Estados Unidos del 11 de septiembre de 2001. También se generó un deterioro de las relaciones con Georgia, ya que Moscú acusó al gobierno de Eduard Shevardnadze de no perseguir a los guerrilleros chechenos que actuaban desde territorio georgiano. Uno de los episodios más trágicos de esta cuestión se inició el 23 de octubre de 2002, cuando un comando terrorista checheno asaltó en Moscú el teatro Dubrovka, tomó como rehenes a aproximadamente 800 personas y amenazó con matarlos si las tropas rusas no abandonaban Chechenia. Al expirar el plazo de tres días fijado por los secuestradores, y ante el peligro de que cumplieran sus amenazas, fuerzas de operaciones especiales iniciaron el asalto del edificio; perdieron la vida todos los terroristas y más de un centenar de rehenes. Pronto, Putin convocó un referéndum sobre el estatus constitucional de Chechenia. Pese a que en dicha consulta, desarrollada en marzo de 2003, los chechenos apoyaron las propuestas de Putin, los observadores se mostraron escépticos respecto a la legitimidad de este referéndum.

En mayo de 2002, Putin y el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, firmaron un tratado para reducir durante los siguientes 10 años los arsenales nucleares de ambos países. Poco después, Putin también firmó un acuerdo con la OTAN, por el que se constituyó el denominado Consejo OTAN-Rusia. Sin embargo, el gobierno ruso criticó la acción militar emprendida por Estados Unidos en Irak, en marzo de 2003, contra el régimen de Saddam Husayn (por haber sido afrontada sin la aprobación de la ONU).

En las elecciones legislativas de diciembre de 2003, Rusia Unida, la formación de los seguidores de Putin, obtuvo casi la mitad de los escaños en la Duma. En febrero de 2004, el presidente destituyó al primer ministro, Mijaíl Kasiánov, y el 1 de marzo nombró a Mijaíl Fradkov para sustituirle. El día 14 de este mes, Putin fue reelegido presidente.

En septiembre de 2004, un grupo de terroristas vinculados al independentismo checheno asaltó un colegio en Beslan (Alania) y tomó como rehenes a más de mil personas. La operación de rescate realizada por las fuerzas de seguridad rusas finalizó con un elevado número de muertos y heridos. A continuación de este trágico hecho, Putin hizo pública su intención de luchar contra el terrorismo internacional en cualquier punto, así como de promover una reforma constitucional para conseguir que los gobernadores regionales fueran designados por el presidente. En febrero de 2005, Aslán Masjádov, líder de los separatistas chechenos, hizo un llamamiento para el cese de la violencia, mientras insistía en que nada había tenido que ver en la masacre de Beslan (como se afirmaba desde el Kremlin); al mes siguiente, Masjádov murió durante una operación de fuerzas rusas en la localidad de Tolstói Yurt. Un año después, moriría, en similares circunstancias, el jefe guerrillero checheno Shamil Basáyev (sospechoso de ser el responsable de las acciones del teatro Dubrovka y Beslan, así como del asesinato, en mayo de 2004, del presidente checheno Ajmad Kadírov).

Las prioridades de Fradkov como primer ministro se centraron en mejorar la cooperación entre el ejecutivo federal y los gobiernos regionales. Tras dimitir, en septiembre de 2007, Putin nombró a Víktor Zubkov. En los comicios legislativos celebrados tres meses después, Rusia Unida, el bloque afín al presidente, obtuvo casi el 65% de los votos. Poco después, Putin, quien había ya manifestado su disposición para ejercer el cargo de primer ministro una vez que expirara su mandato presidencial, anunció que su favorito para sucederle en la jefatura del Estado era el primer viceprimer ministro, Dmitri Medvédev. En las elecciones presidenciales del 2 de marzo de 2008, el continuismo pretendido por Putin quedó garantizado gracias a la victoria de su mencionado delfín, el cual recabó aproximadamente el 70% de los sufragios.

Atrás
... | | | | | | | | |
Siguiente
Buscar en esta página
Ver página para imprimir
Enviar




© 2008 Microsoft