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Esquema
Introducción; Distribución y hábitat; Predadores; Inteligencia y comportamiento; Especies amenazadas; Nuevas especies
Como todos los primates, los monos poseen una gran inteligencia. Son capaces de recordar la localización de los distintos árboles frutales así como la época del año en que maduran los frutos. Los monos pueden comunicarse unos con otros mediante posturas del cuerpo, gestos y sonidos, lo que requiere una cierta inteligencia para poder interpretar todas esas señales. También poseen habilidad para comprender conceptos matemáticos básicos. Diversos estudios han mostrado que los macacos rhesus son capaces de comprender las relaciones que existen entre los números del 1 al 9, es decir, pueden comprender cuando un número es menor o mayor que otro. Los monos se encuentran entre los más sociales de todos los mamíferos. Algunas especies viven en pequeños grupos familiares, pero muchas forman grupos numerosos o tropas que pueden contener más de 100 animales. El tamaño de estos grupos está muy relacionado con lo que come cada especie y con los riesgos que corren cuando buscan comida. Como otros primates, los monos tienen dietas variadas. Algunas especies, como el mono aullador, se alimentan principalmente de hojas, pero muchos presentan una dieta más variada, en la que se incluyen hojas, flores, huevos de aves y pequeños animales. Los monos que se alimentan de hojas suelen formar grupos pequeños y defienden ruidosamente su territorio de sus vecinos. Al buscar alimento en la bóveda del bosque están a salvo de la mayoría de los depredadores del suelo, aunque tienen que tener cuidado con las rapaces. Los monos que se suelen alimentar en el suelo corren más riesgos, ya que su comida está más dispersa y tienen más posibilidades de ser atacados por los grandes depredadores, como guepardos, leones y hienas. Para sobrevivir tienden a permanecer juntos, en grupos muy numerosos. Hay pocos monos que cuenten con armas para defenderse. En vez de eso, consiguen sobrevivir gracias a su inteligencia. Los monos que se alimentan en el suelo y viajan en grandes tropas, suelen turnarse para que algunos actúen como centinelas, avisando a sus compañeros cuando existe algún peligro. En los árboles, los monos tienen varias formas de burlarse de sus enemigos. Los capuchinos, por ejemplo, esquivan a veces a sus depredadores orinando sobre ellos desde lo alto o saltando y tirándoles ramas. Los monos se suelen reproducir una vez al año, de manera que en las tropas suele haber jóvenes de diversas edades. El cortejo es, generalmente, corto, con un ritual menos elaborado que el de otros animales. Las hembras muestran que son receptivas al apareamiento por cambios de comportamiento o señales olorosas o visuales. En los monos del Viejo Mundo estas señales incluyen cambios de color en zonas de piel desnudas, alrededor de los genitales. A diferencia de muchos mamíferos, los primates poseen una visión buena para los colores, así que esos cambios atraen enseguida el interés de los machos. Los monos dan a luz generalmente una o dos crías, pero algunos, como los titís, tienen tres crías. En general, tienen periodos de gestación que duran entre 4 y 8 meses, pero la duración de la gestación de muchas especies se desconoce. Como sucede en otros primates, un periodo largo de crecimiento y desarrollo permite a los jóvenes aprender habilidades de los adultos con los que conviven. Los jóvenes están con sus madres al menos hasta que son destetados, y en muchas especies las hijas permanecen en el grupo familiar de la madre durante toda su vida. Generalmente, los machos suelen abandonar el grupo familiar de la madre cuando alcanzan la adolescencia. Dependiendo de la especie, los machos jóvenes pueden llevar una vida solitaria, vivir en grupos de solteros o moverse de un grupo a otro. Comparados con otros mamíferos, los monos suelen tener una vida larga. La duración de la vida en estado salvaje es difícil de calcular con exactitud, pero en cautividad algunos pueden vivir más de 50 años.
Los monos se han cazado desde antiguo para aprovechar su carne, sin embargo, en la actualidad la principal amenaza para estos animales es la deforestación. Los titís sudamericanos, capturados también para venderlos como mascotas, son unas de las especies más amenazadas. Muchas especies de monos verdes africanos y colobos están en peligro debido principalmente a la deforestación, pero también porque son capturados para obtener su piel. En Asia muchos de los macacos y langures están en peligro. El macaco barbudo, por ejemplo, que habita en el suroeste de la India y es el mono más raro del Viejo Mundo, está en serio peligro de extinción.
Normalmente no se descubren nuevas especies de monos y, cuando ocurre, sus poblaciones suelen ser tan pequeñas que son clasificadas inmediatamente como especies amenazadas. La especie descubierta más recientemente es el mangabey de tierras altas (Lophocebus kipunji), descubierto en Tanzania en 2005. Anteriormente se había descubierto una nueva especie en Gabón en 1984. Los científicos estiman que el número de mangabeys de tierras altas no supera los 1.000 individuos. Clasificación científica: los monos pertenecen al orden de los Primates. Los monos americanos constituyen la familia de los Cébidos, mientras que los titís conforman la familia de los Calitrícidos; ambas familias constituyen el infraorden de los Platirrinos. Los monos euroasiáticos constituyen la familia de los Cercopitécidos, dentro del infraorden de los Catarrinos.
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