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Indígenas americanos

Artículo de la enciclopedia
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Música del ritual kachina de los hopisMúsica del ritual kachina de los hopis
Esquema
4.3. 4

Sudamérica meridional

En Uruguay, Argentina y Chile, los pueblos agrícolas como los mapuches del grupo araucano de Chile, aún viven en poblados y cultivan maíz, papas o patatas y cereales. Aunque en tiempos criaban llamas, tras la invasión española empezaron a domesticar otro tipo de animales como vacas, ovejas, cerdos y gallinas, además de utilizar los caballos para pastorear y para la guerra. Más al sur, en la Pampa, no resultaba posible practicar la agricultura, por lo que los habitantes de esta región vivían de la caza del guanaco y ñandú y, en las costas, de la pesca y la recolección de crustáceos. En el archipiélago de Tierra del Fuego se han descubierto utensilios para la caza y recolección que se remontan al 7000 a.C. En la Patagonia, la caza sufrió una gran transformación cuando apareció el caballo traído por los españoles a mediados del siglo XVI. Los tehuelches cazaban guanacos a caballo y, al igual que los pueblos de las Grandes Llanuras de Norteamérica, una vez que dispusieron de caballos para el transporte, construyeron viviendas mayores y les surgió la necesidad de abastecerse de otros artículos. Más al sur todavía, cerca del estrecho de Magallanes, los grupos ona y alacalufe carecían de la caza existente en el norte; sobrevivían a base de pescado y crustáceos, pero también cazaban focas y morsas. Como pueblos nómadas, vivían en pequeñas viviendas cónicas cubiertas con pieles de guanaco. A pesar del clima frío y brumoso, iban casi desnudos. Parece ser que la vida en Tierra del Fuego apenas sufrió alteración a lo largo de 9.000 años, ya que su clima no permitía ni la agricultura ni el pastoreo. Los pueblos indígenas de esta región padecieron también graves enfermedades llevadas por los europeos y en la actualidad quedan muy pocos supervivientes.

5

Formas de vida

Entre las formas tradicionales de vida de los grupos indígenas americanos hay que destacar su organización social y política, sus actividades económicas, así como sus religiones, lenguas y arte.

5.1

Organización social y política

La organización social de los diferentes grupos indígenas se basa en la familia. Algunas sociedades indígenas conceden gran importancia a la cooperación económica entre marido y mujer, y otras a la que se origina entre hermanos y hermanas.

Las sociedades más pequeñas se dieron históricamente en las regiones en las que escaseaban los alimentos. Valgan como ejemplo los crees y los pueblos de habla athabasca de la región Subártica de Canadá, los paiutes del desierto de Nevada y los onas de Tierra del Fuego. Desde el momento en que se practicó la agricultura, las comunidades aumentaron en número hasta llegar a estar formadas por miles de individuos. En Norteamérica y en la región de la selva tropical, los diversos grupos indígenas vivían en poblados y formaban una alianza más o menos organizada con las comunidades vecinas. Cada una de las comunidades y la propia alianza estaban gobernadas por consejos, formados a su vez por representantes de cada una de las familias, y el consejo de la alianza estaba constituido por los representantes de cada comunidad. El consejo elegía a un hombre o a una mujer (especialmente en el sureste de Norteamérica y en la selva tropical de Sudamérica) que actuaba como jefe, es decir, presidía el consejo y actuaba como portavoz principal a la hora de negociar con otros pueblos. En muchas regiones las familias de los poblados se agrupaban en clanes, denominados ayllus en Perú. Éstos solían disponer de recursos como terrenos agrícolas y pozos de pesca que asignaban, según las necesidades, a las familias.

En México y Perú, los reinos que habían contado con cientos de miles de súbditos quedaron estratificados en clases y se fundaron imperios de millones de personas. Los ciudadanos admitían la religión oficial, aunque a veces se permitía que las prácticas religiosas locales coexistieran con la religión oficial, mientras que los prisioneros de guerra y los deudores se convertían en esclavos. El Imperio inca de Perú estaba férreamente organizado y controlado, trasladando a las personas e incluso a los pueblos por todo su territorio según las necesidades del Imperio. En México, por el contrario, a los grupos locales de tipo clan se les solía conceder un poder limitado.

5.2

Alimentación

Al menos desde el 2000 a.C., la mayor parte de la población ha vivido de la agricultura. El maíz era el cereal más común, pero también gozaban de popularidad otras plantas: la papa o patata, cacahuete o maní, chile o ají, tomate, algodón, cacao, aguacate y otros muchos cultivos, que fueron cosechados por los americanos.

El ganado tenía una importancia menor para los americanos que para los pueblos de otros continentes. En las culturas meridionales las proteínas se obtenían de las plantas, en concreto del frijol, mientras que a lo ancho de todo el continente americano se ingerían más proteínas procedentes del pescado y la caza, especialmente del venado. Las técnicas de preparación de los alimentos variaban según el tipo de comida y el área cultural. Siempre han jugado un papel preeminente las técnicas de curación de alimentos, incluida la carne.

5.3

Vestimenta y adornos

Los indígenas americanos no concedían demasiada importancia a la vestimenta, pero sí a los adornos. Los pueblos de climas cálidos, por ejemplo, apenas cubrían sus cuerpos, excepto en las celebraciones; en tales ocasiones se adornaban con flores, se pintaban el cuerpo y usaban extraordinarios tocados o penachos de plumas (véase Arte plumario). En los pueblos mesoamericanos y en Perú, los hombres llevaban un taparrabos y una manta anudada al hombro, y las mujeres vestían una falda y una blusa ligera; estos vestidos eran de algodón o, en el caso de Perú, de fina lana de vicuña. Los pueblos cazadores de Norteamérica confeccionaban prendas con pieles curtidas de ciervo, alce o caribú; solían tener forma de túnica, más largas las de las mujeres que las de los hombres, con mangas y perneras desmontables. En el Ártico, los inuits y los aleutianos vestían abrigos, pantalones y botas de caribú o, si era preciso, de piel impermeable de algún mamífero marítimo.

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