![]() Selección del equipo editorial
Bibliografía sobre el tema que estás buscando, China, seleccionada por los editores de Encarta Artículos relacionados
Datos y cifras
Buscar en Encarta
|
Resultados en Windows Live®
Resultados en Windows Live® Página 12 de 22
Esquema
El gobierno comunista de China puso un gran hincapié en la radio cuando quiso ganarse el máximo apoyo para su política a comienzos de la década de 1950. Se ubicaron altavoces en los campos comunitarios y los lugares de trabajo desde la década de 1950 hasta la de 1970, y la gente se fue acostumbrando gradualmente a la presencia continua de los medios de comunicación; en 1997 había más de 417 millones de aparatos de radio. Entre 1977 y 1981 el número de receptores de televisión de propiedad privada aumentó desde 630.000 hasta los 7 millones; China tenía 380 millones de receptores de televisión en 2000. En Pekín, el promedio era de dos receptores de televisión por cada tres hogares. Un símbolo del clima de apertura en el ámbito económico y social fue la inauguración en el sur de China, en 1986, de estaciones comerciales de radio. La Cadena Central Popular de Televisión se estableció en Pekín en 1958, el mismo año que se empezaban a fabricar los primeros aparatos de televisión chinos en la Planta Estatal de Radio de Tianjin. Pekín ha aumentado la programación normal de la Cadena Central Popular de Televisión con dos canales más y muchas ciudades o provincias tienen sus propias cadenas locales. La composición media de la programación es de un 20% de noticias, 25% de deportes, programas de servicios públicos, científicos, programas infantiles y para una audiencia especializada, y el 55% de diversión. La Universidad por Televisión, bajo la administración de la Televisión Central Popular, es otro de los aspectos destacados de las comunicaciones de China. En Pekín se ofrecen nueve horas diarias de programas educativos por televisión; son miles los estudiantes que siguen estos programas universitarios por televisión. Este sistema es muy útil para China debido a la enorme población en edad universitaria. La cadena internacional de radio más antigua fue Radio Pekín; se estableció en 1950 con programas en siete idiomas. En 1978 se le cambió el nombre por el de Radio Internacional de la República Popular China y su esquema de emisiones se amplió a 38 idiomas extranjeros. Hay 963 periódicos diarios, con una circulación total de 48 millones de ejemplares. El periódico más importante es el Renmin Ribao (Diario Popular), publicado en Pekín. Se encuentra bajo el control directo del Comité Central del Partido Comunista. Su circulación diaria es de unos 5 millones de ejemplares. La mayor parte de las noticias provienen de Xinhua (agencia de noticias Nueva China). Los observadores extranjeros consideran que ésta es la fuente fundamental para conocer noticias del país. Otros grandes periódicos y revistas son Guangming Ribao (Diario de Kuangming), Jiefang Ribao (Diario Liberación), Renmin Huabao (Revista Ilustrada Popular) y Tiyu Kexue (Ciencia de los Deportes). China tiene una activa industria editorial. El impulso del gobierno para conseguir la educación de toda la población ha dado como resultado un aumento del interés público, tanto por las obras de ficción como por los títulos de pensamiento, así como por las obras traducidas de autores extranjeros. Los servicios postales y de telecomunicaciones están controlados por el Estado. El servicio telefónico llega a casi todas las poblaciones, pero muy pocos hogares tienen su propio teléfono. En 2005 había 269 teléfonos y 41 equipos informáticos en uso por cada mil habitantes.
Se estima que la población activa china es de más de 781 millones de personas. El desempleo (un 4,2% en 2005) y subempleo han dado lugar a una caída de la productividad laboral y de los ingresos, problemas directamente unidos al gran tamaño y la tasa de crecimiento de la población. A comienzos de la década de 1980 alrededor de un tercio de la población tenía 15 años o menos, lo que supone que cada año un gran número de jóvenes pasan a formar parte de la población activa. Aunque un 44% de la población activa está formada por trabajadores agrícolas, el programa gubernamental de reparto de trabajo no engloba las zonas rurales y aquí la nueva mano de obra tiene que ser absorbida por la economía colectiva y familiar. Se estima que la familia rural recibe un 75% de sus ingresos de la economía colectiva y el resto de actividades suplementarias.
De acuerdo con la tradición, el pueblo chino se originó en el valle del Huang He o río Amarillo. Las leyendas hablan de un creador, P’an Ku, al que sucedieron una serie de soberanos celestiales, terrestres y humanos. Las pruebas arqueológicas son escasas, aunque fueron encontrados restos de Homo erectus, cerca de Pekín, que datan de hace 460.000 años, y que recibieron el nombre de Sinanthropus pekinensis. Se cultivaba arroz en la China oriental aproximadamente en el 5500 a.C. y unos cinco siglos después se desarrolló una sociedad agrícola en el valle del Huang He. Hay pruebas fehacientes de la existencia de dos culturas con cerámica, la cultura de Yangshao (c. 3950-c. 1700 a.C.) y la cultura de Longshan (c. 2000-c. 1850 a.C.).
La tradición dice que los Xia (1994-1766 a.C.) fueron la primera dinastía china hereditaria, que sólo desapareció cuando fue expulsado su último gobernante debido al poder tiránico que ejerció sobre su pueblo. Sin embargo, no hay restos arqueológicos que confirmen esta historia; la primera dinastía de la cual hay evidencias históricas es la Shang.
La dinastía Shang gobernó en el territorio que ocupan las actuales provincias de Henan, Hubei, Shandong y la parte septentrional de Anhui, en el centro y norte de China. La capital, desde alrededor del 1384 a.C. en adelante, estaba situada en Anyang cerca de la frontera norte de Henan. La economía estaba basada en la agricultura; se cultivaba mijo, trigo, cebada y posiblemente arroz. También se cuidaban gusanos de seda, y se criaban cerdos, perros, ovejas y bueyes. Se han encontrado recipientes de bronce, armas y otras herramientas, lo cual indica el conocimiento de la metalurgia y la existencia de artesanía. La sociedad creada por los Shang era aristocrática. Al frente estaba el rey, que presidía una nobleza militar y elegía a los gobernantes territoriales, que estaban obligados a ayudarle en sus empresas militares. Entre esta clase aristocrática y los plebeyos había un estrato sacerdotal culto que se ocupaba de los documentos de gobierno y era responsable de la adivinación. Los Shang adoraban a sus antepasados y a una multitud de dioses, el principal de los cuales era conocido como Shang Ti, ‘el Señor en lo Alto’. El relato de la caída de la dinastía Shang que aparece en las historias tradicionales chinas sigue el modelo legendario de la defección de los Xia. El último monarca Shang, un tirano cruel y libertino, fue expulsado por un enérgico Zhou de un estado en el valle del río Wei. Situada en las franjas noroccidentales del dominio Shang, la cultura de los Zhou era una síntesis de los elementos básicos de la civilización Shang y ciertas tradiciones marciales características de los pueblos no chinos del norte y del oeste.
|
© 2008 Microsoft
![]() ![]() |