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Resultados en Windows Live® Iglesia (arquitectura)Artículo de la enciclopedia
Esquema
Introducción; Dos configuraciones básicas; Las iglesias paleocristianas; Iglesias medievales europeas; Iglesias renacentistas y barrocas; Iglesias neoclásicas y eclécticas; Iglesias del siglo XX
Iglesia (arquitectura), edificio proyectado como lugar de culto para la comunidad cristiana. Su tamaño y forma varían desde las ermitas diminutas —del tamaño suficiente como para acoger una pequeña congregación de devotos que acuden ocasionalmente— hasta las catedrales inmensas, destinadas al ministerio de un obispo. Estas últimas, además, se suelen erigir como símbolos monumentales del esplendor de una ciudad y cuentan con diferentes espacios para poder simultanear diversas actividades religiosas. Debido a la diversidad de religiones cristianas no existe un modelo único de iglesia: unos cultos realizan ceremonias muy sencillas, otros enormemente complicadas; unos veneran imágenes o iconos, en otros esta práctica no se permite.
Por lo general, las iglesias se desarrollan según dos tipos de plantas: la basilical, caracterizada por un eje longitudinal que se extiende desde el centro de la portada principal hasta el fondo del altar; y la centralizada, de planta circular o poligonal, organizada en torno a un espacio central, que suele estar cubierto por una cúpula. Las dos tipologías pueden aparecer combinadas de diferentes maneras y ambas pueden representar la figura de una cruz, que en unos casos tendrá los brazos iguales (cruz griega) y en otros desiguales (cruz latina). Los templos más complicados cuentan con espacios separados para distintas necesidades litúrgicas, como baptisterios, relicarios, sacristías o despachos. Además, también pueden tener más de un altar, dispuestos en capillas subsidiarias.
La disposición de las primeras iglesias también varió dependiendo de las épocas y de los lugares geográficos, a menudo adaptando al nuevo culto las antiguas tipologías paganas. Los primeros lugares de congregación fueron las casas de algunos miembros destacados, que adecuaban al uso religioso un espacio público llamado titulae. Después de la legalización del cristianismo en el año 313, gracias al Edicto de Milán, aparecieron por todo el Imperio romano numerosas basílicas e iglesias de planta centralizada. Las más importantes se construyeron sobre los lugares sagrados, como la basílica del Santo Sepulcro en Jerusalén, levantada en el lugar donde se cree fue enterrado Jesucristo, o la basílica de San Pedro en Roma, allí donde fue crucificado el primer santo padre de la Iglesia. La primera se compone de una iglesia circular donde se encuentra el sepulcro, situado en el centro de una rotonda cubierta por una cúpula, y de una basílica que la precede, donde se adora la cruz hallada por santa Elena. La basílica de San Pedro en Roma, demolida por el papa Julio II para erigir el templo renacentista que hoy conocemos, fue una enorme iglesia que modificó la tipología basilical pagana, añadiéndole un transepto o nave transversal que completaba una planta de cruz latina, y un atrio que servía como acceso procesional. Las formas rotondas y las plantas centralizadas se mantuvieron en el Imperio romano de Oriente, donde a lo largo de la edad media apareció una composición que consistía en cinco espacios cupuliformes unidos en forma de cruz griega. También en Occidente se mantuvo la tipología de simetría radial, sobre todo en los templos construidos por las órdenes militares, en conmemoración del templo constantiniano de Jerusalén.
En Occidente la tipología predominante fue la basilical o de cruz latina, tanto durante el periodo románico como durante el gótico. Las iglesias se comenzaron a cubrir mediante bóvedas, las románicas siguiendo el sistema de arcos y bóvedas semicirculares y las góticas con los mismos elementos apuntados u ojivales. Los templos románicos tuvieron una fuerte influencia monástica, especialmente de la orden benedictina de Cluny, en Francia. La mayoría de las iglesias de peregrinación construidas a lo largo de los caminos que llevaban a Santiago de Compostela y a Roma se proyectaron siguiendo las tipologías monacales. En la evolución hacia el pleno gótico, sin embargo, tuvieron más influencia el alto clero secular, la nobleza y la clase burguesa emergente gracias al predominio urbano que se produjo en la baja edad media. La primera edificación que se puede calificar como gótica es la cabecera de la abadía de Saint-Denis, construida por el abad Suger (consejero del rey de Francia) en las cercanías de París a mediados del siglo XII. En el siglo XIV la mayoría de las ciudades europeas tenían ya su catedral, una iglesia de gran tamaño dotada de una estructura espacial compleja, iluminada por grandes vidrieras y profusamente decorada con esculturas dispuestas en los pórticos y en los elementos de cubierta.
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