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Resultados en Windows Live® Norte-Paso de CalaisArtículo de la enciclopedia
Esquema
Norte-Paso de Calais, región administrativa del norte de Francia situada a orillas del canal de la Mancha y del mar del Norte. Limita con el vecino país de Bélgica, al noreste y este. Ocupa una superficie de 12.414 km², dividida entre los departamentos del Norte (Nord) y Paso de Calais (Pas-de-Calais). La capital es Lille.
El territorio de Norte-Paso de Calais es llano y bajo, con una altitud media comprendida entre los 50 y los 80 m, compuesto fundamentalmente por arcillas que datan de la era terciaria. Sobre el paisaje destacan algunas colinas arenosas, como las de Cassel, que alcanzan los 173 metros. Igualmente tabular es la zona del Flandes marítimo, cuyas tierras, formadas por aluviones del cuaternario, fueron ganadas al mar a partir de la edad media. La región, surcada por canales destinados a desecar el suelo, está protegida del mar por una barrera de dunas. La planicie flamenca se prolonga al norte por Bélgica, al sur limita con las colinas de Artois, y al este con las llanuras del Hainaut y Cambresis. Artois es una prolongación de las llanuras picardas, con calizas del cretácico, cuyo escarpe, dispuesto en dirección noroeste-sureste, marca la separación entre la cuenca parisina y la anglo-belga. Las colinas de Artois culminan a 200 m de altitud. Ofrecen un paisaje muy sobrio, excepto en la parte noroeste, donde se ha desarrollado el bosque de Hesdin. En el extremo de Artois, los escarpes del Boulonnais dejan al descubierto rocas duras antiguas, esencialmente calizas jurásicas. En el litoral, el borde de esta plataforma caliza forma un acantilado conocido como la Costa de Opalo. En él sobresalen los cabos Gris-Nez y Blanc-Nez. En la parte oriental de la región las llanuras de Hainaut y Cambresis están compuestas también por calizas del cretácico y cubiertas en parte por limos, que las convierten en fértiles espacios agrícolas. Están atravesadas por amplios valles, como el de Scarpe, el de Selle y el de Escot. El clima de la región es fresco; en el mes de enero la temperatura media es de 3 ºC, excepto en el litoral, donde puede alcanzar los 5 ºC. En invierno alternan periodos secos y fríos con otros húmedos y más suaves. El interior presenta entre 60 y 80 días de heladas al año, frente a unos 20 en el litoral. El verano es fresco, con una temperatura media en el mes de julio de 16 ºC. Los vientos del oeste y del suroeste soplan en la región, a menudo acompañados de lluvias. Las precipitaciones son regulares y moderadas a lo largo de todo el año, con 540 mm anuales en Dunkerque, 1.000 mm en las colinas de Artois y unos 700 mm en Flandes. Sin embargo, a pesar de que las precipitaciones son inferiores a la media nacional, el tiempo se presenta frecuentemente nublado, signo de un grado higrométrico alto, y explica las escasas horas de sol anuales (menos de 700). La parte más continental, limítrofe con la frontera belga y que se prolonga hasta las Ardenas, registra un número de horas de sol al año inferior a 1.600, lo que la convierte en la región menos soleada de toda Francia.
La agricultura, repartida entre los cultivos y la cría de ganado, sólo da empleo al 4,5% de la población activa regional, frente al 6,8% de la media nacional, y contribuye con un 4% a su producto interior bruto, frente al 3,2% de la media del país. A pesar de su poca representatividad, sus tierras son altamente productivas. Así, el Norte-Paso de Calais ocupa los primeros puestos nacionales en cuanto a la producción de patatas (2º), remolacha azucarera (3º) y trigo (4º). La cabaña regional cuenta con más de 800.000 cabezas de ganado vacuno y más de 730.000 de porcino. Esta productividad es la base de una importante industria agroalimentaria. Tampoco hay que olvidar su lugar en el sector pesquero. En efecto, Boulogne-sur-Mer es el principal puerto de pesca francés y uno de los primeros de Europa, de donde procede el 70% del pescado congelado del país. La industria juega un papel esencial en la región, que fue una de las pioneras de la industrialización de Francia en el siglo XIX. Como la mayoría de los espacios industrializados desde antiguo, el tejido industrial del Norte-Paso de Calais sufre desde hace años una crisis de reconversión, de ahí el declive de las actividades tradicionales, pero también el surgimiento de otras nuevas. Esta región es, ante todo, una vasta cuenca hullera, que se extiende desde Béthune hasta Valenciennes, con unos 120 km de largo y 12 km de ancho. Su explotación comenzó en el siglo XVIII, pero desde siempre tuvo que hacer frente a la dificultad que supone la estrechez de sus vetas, así como a la existencia de numerosas fallas en los yacimientos, que llegan a alcanzar hasta 1.100 m de profundidad. Esta actividad extractiva alcanzó su apogeo en vísperas de la I Guerra mundial, con una producción anual de 30 millones de t (1913). Se mantuvo en estos niveles hasta la II Guerra mundial, momento a partir del cual la producción no ha cesado de disminuir: en la década de 1960 descendió a 25 millones de t anuales, en 1975 era de 7,7 millones, y en 1990 no alcanzó más que 0,5 millones de t, producción que incluso se interrumpió en los años siguientes, ya que el carbón importado resulta más barato que el que se extrae en la región, a pesar del coste del transporte. Sin embargo, numerosos terrenos baldíos industriales y montañas dan fe de la importancia de esta actividad en el pasado. Otra industria tradicional es la metalurgia, y en particular la siderurgia. El Norte-Paso de Calais produce un tercio del acero francés y la metalurgia constituye el primer subsector regional. Antiguamente, la siderurgia utilizaba el carbón local y el mineral de Lorena para la producción del acero. Ahora, en razón de los costes de producción, se trabaja a partir de minerales importados. Por este motivo, la región ha experimentado una reubicación de sus fábricas; las situadas en el interior han ido cerrando en provecho del complejo industrial-portuario de Dunkerque, donde se establecieron los nuevos centros siderúrgicos en la década de 1960, beneficiándose de la proximidad de las instalaciones portuarias. Constituye uno de los complejos siderúrgicos más eficaces y modernos de Europa, con fábricas de ruedas y ejes de ferrocarril y vástagos para los pozos petrolíferos. Aparte de mineral de hierro y carbón, el puerto importa también bauxita, y una central eléctrica, situada en las afueras de la ciudad, proporciona la energía necesaria para la transformación de esta bauxita en aluminio, destinado en gran parte a la fabricación de latas. Además de estas actividades mineras y metalúrgicas, cabe mencionar la industria textil, pues la región constituye la primera zona lanera del país. Esta especialidad se concentra en el eje Roubaix-Tourcoing, mientras que el valle del Lys proporciona el 95% del lino francés, y las aglomeraciones de Calais y Cambrai el 80% del encaje nacional. También produce hilo y tejidos para tapicería y algodón. Otras industrias importantes son las del vidrio (cristalerías de Arques y las plantas de Boussois y Aniche), la química (refinerías de Dunkerque y Valenciennes), la de material de transportes, de automóviles (10% de la producción francesa) y ferroviario (50% del total nacional), y la mecánica. Douai cuenta con una fábrica Renault, y Bouchain con una planta perteneciente al grupo Peugeot. Otra actividad notable de la región es la venta por correspondencia, que supone el 60% del volumen total del negocio francés y cuenta con las dos empresas nacionales más importantes: La Redoute y Les Trois Suisses. La región Norte-Paso de Calais desempeña también un papel terciario de primer orden. Situada junto a uno de los estrechos más frecuentados del mundo, el paso de Calais, y en el corazón del espacio económico europeo, a menos de 300 km de París, Londres, Amberes, Bruselas y Colonia, dispone de una densa red de transportes que la convierte en una verdadera encrucijada. Dunkerque es el tercer puerto en cuanto a tráfico de mercancías de Francia y el noveno europeo, y Calais es el primero nacional en lo que se refiere a tráfico de pasajeros y el segundo europeo. El puerto de Boulogne ocupa el segundo puesto en la clasificación del país. En Coquelles, al sur de Calais, se encuentra uno de los extremos del túnel del Canal de la Mancha. Lille dispone de un tren de alta velocidad que la comunica directamente con París y Lyon. Gracias a este enlace, la ciudad puede definirse como una metrópoli terciaria, fuertemente abierta al exterior, y potenciar su centro de negocios, bautizado como Eurelille. La ciudad también constituye un destacado centro educativo, que cuenta con el tercer campus universitario más importante de Francia. Por último, cabe señalar una cierta actividad turística, que en el litoral suroccidental se desarrolla en torno a los balnearios de Berck y Touquet-París-Playa. Población (2007), 4.048.000 habitantes.
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