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Resultados en Windows Live® Bosque templadoArtículo de la enciclopedia
Bosque templado, tipo de bosque que representa más o menos la mitad de la superficie forestal del planeta y cubre unos 1.400 millones de hectáreas. La mayor parte de los bosques templados, junto con los bosques boreales situados más al norte, se encuentran en Rusia, América del Norte y Europa, y hay áreas significativas en Australia, Nueva Zelanda, Chile, Argentina, el norte de Asia, el norte de África y las costas de Sudáfrica. Hay muchos tipos diferentes de bosques templados, incluyendo los de coníferas y bosques de hoja ancha, tanto perenne como caduca. Su biodiversidad suele ser inferior a la de los bosques tropicales, pero varía mucho. Ciertos bosques boreales contienen tan sólo cuatro o cinco especies de árboles, incluyendo varios tipos de picea (Picea) y abedul (Betula), mientras que la diversidad de los bosques templados húmedos se aproxima a la de los bosques tropicales. Otros grupos comunes de especies presentes en los bosques templados incluyen el roble (Quercus) y el haya (Fagus). Desde la más remota antigüedad, los seres humanos han utilizado los bosques templados para obtener leña, materiales de construcción, alimento, plantas medicinales y refugio; además constituyen un elemento común a muchas religiones, mitos y folclores. Tras una larga historia de deforestación, que se remonta a tiempos prehistóricos, la superficie que ocupan los bosques de la zona templada del planeta está hoy estabilizada y, a través de los procesos de conservación y gestión forestal, incluso puede estar aumentando, al contrario de lo que ocurre con los bosques tropicales. No obstante, cantidad no significa calidad. Se siguen talando bosques templados naturales y seminaturales (llamados también bosques vírgenes) en todo el mundo, que son reemplazados por medios naturales (a través del proceso llamado sucesión) o, cada vez más, por plantaciones de árboles diseñadas con la producción maderera en mente. Si bien las plantaciones producen madera, aportan pocos de los beneficios ambientales y los bienes sociales derivados de los bosques naturales. Por ejemplo, sólo una pequeña proporción de las plantas y animales silvestres pueden vivir en las plantaciones, a menudo monocultivos de especies foráneas. La pérdida del bosque autóctono está poniendo en peligro la supervivencia de ciertas especies, como el búho moteado (Strix occidentalis) en Norteamérica y el pico dorsiblanco (Dendrocopos leucotos) en Escandinavia. En términos de bosques naturales, las pérdidas en las regiones templadas han sido aún más dramáticas que en los bosques tropicales. En Europa occidental y Estados Unidos sólo queda un 1% del bosque original, y el resto es repoblado o bosque regenerado por medios naturales. Cuando se tala totalmente un bosque (es decir, cuando se cortan de una sola vez todos sus árboles), los árboles que vuelven a crecer en él son muy distintos de los originales. Hoy se debate el futuro de los bosques vírgenes en muchos lugares, incluyendo el noroeste de Estados Unidos; Columbia Británica, Alberta y Ontario en Canadá; y el norte de Laponia. Los bosques templados se enfrentan a otras amenazas. La contaminación atmosférica y la lluvia ácida, debidas a los óxidos de nitrógeno y azufre, han sido vinculadas con la pérdida de salud de los árboles de Europa, Norteamérica y algunas partes de Asia. Las investigaciones sugieren que, en los últimos años, casi una cuarta parte de los árboles europeos han sufrido una defoliación superior a un 25 por ciento. La contaminación parece actuar junto con otros factores, incluidos el clima, los métodos de gestión del suelo y los ataques de plagas y enfermedades, para producir la debilitación, y en ocasiones la muerte, de los árboles. El fuego constituye también un problema. En áreas como el mediterráneo, la presión humana aumenta la incidencia de éste, por accidente o vandalismo, produciendo la destrucción de hábitats delicados. Por otra parte, en algunos lugares de Norteamérica, los esfuerzos por controlar los incendios forestales han tenido tal éxito que la ecología forestal está cambiando en áreas que, en circunstancias naturales, habrían sufrido gran número de incendios.
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