Enclavada sobre un promontorio de la costa noroccidental de Cerdeña, la ciudad italiana de Alguer se enfrenta al mar Mediterráneo desde sus imponentes torres del siglo XVI erigidas con carácter defensivo (una de las cuales se puede apreciar en esta imagen). Esos bastiones y el conjunto amurallado del que forman parte son una de las muestras, junto con el uso de la lengua catalana, del pasado sardo vinculado desde el siglo XIV con la Corona de Aragón y posteriormente con los reyes españoles de la Casa de Habsburgo.