Con la domesticación del perro, este animal se ha mostrado un colaborador útil y casi imprescindible del hombre para realizar ciertos trabajos. El fino olfato de algunas razas les permite seguir cualquier rastro y hasta buscar trufas; la resistencia y grueso pelaje de otras las hace idóneas para tirar de trineos por caminos helados o seguir una pista por la nieve; algunos perros, por su corpulencia y agresividad con desconocidos, son excelentes guardianes.