Una vista del palacio ducal de Urbino con sus característicos torreones, que domina sobre una colina, imponente, la ciudad y la región de las Marcas. El palacio fue mandado construir por el duque Federico de Montefeltro, sobre un proyecto de Luciano Laurana, a quien se encargaron las obras entre 1466 y 1472. Durante los años de la segunda parte del gobierno de Montefeltro (1465-1482) esta ciudad se convirtió en uno de los grandes centros mundiales de la cultura y en sede de la biblioteca manuscrita más importante de todo el siglo XV.