En la ciudad bávara de Passau, situada en el límite fronterizo con Austria, tiene lugar la confluencia de los ríos Danubio, Inn e Ilz. La romana Batavis, construida en una estrecha y rocosa lengua de tierra que se alza entre los cauces fluviales, sufrió un gran incendio en 1662 y, después de este, los obispos príncipes dieron a la ciudad la imagen barroca actual. En pleno casco viejo se alza la catedral de San Esteban, que alberga el mayor órgano del mundo. Otros edificios destacados de la ciudad son el castillo Veste Oberhaus y el monasterio Maria Hilf.