La sinagoga del Tránsito, en la ciudad española de Toledo, es el templo judío más grande de los que se conservan en España. Fue construida entre los años 1357 y 1360 por el tesorero del rey castellano Pedro I, Samuel ha-Leví. En 1494, tras la expulsión de los judíos de los reinos españoles, fue consagrada al culto católico y es en la actualidad un museo sefardí que pone de relieve la peculiar relación de la población judía con esta bella ciudad castellana.