| Uno de los cuadros más representativos de la pintura neoclásica española es La muerte de Viriato (c. 1808, 307 × 462 cm, Museo del Prado, Madrid). Su autor, José Madrazo, es el primero de una dinastía de pintores del siglo XIX y uno de los iniciadores del historicismo. En esta obra se pueden apreciar la grandilocuencia y teatralidad características de esta tendencia. |