La ciudad de Zamora tuvo un papel destacado durante la edad media en la actividad repobladora llevada a cabo por los reyes hispanocristianos que fueron ocupando el valle del Duero conforme el dominio musulmán perdía posiciones. El auge económico que conllevó el establecimiento de la Ruta de la Plata, que unía Sevilla con Gijón atravesando, entre otras, esta ciudad castellanoleonesa, favoreció la construcción de edificios de gran belleza, como la catedral, construida en el siglo XII y de la que destacan su torre y su cimborrio.