El paisaje de dunas de arena caracteriza este desierto, que se extiende por el este de Egipto. También es conocido como desierto Oriental. Presenta un relieve que puede considerarse como una prolongación del borde oriental del macizo de Etiopía, y en las montañas costeras, que se alzan sobre el mar Rojo, se encuentra el pico Shayib al-Banat, que con sus 2.187 m constituye una de las mayores altitudes del país. El clima es árido, con temperaturas medias elevadas y una oscilación térmica diaria y estacional muy amplia. Las precipitaciones son muy escasas y limitan el desarrollo de la vegetación.