Francisco I fue el noveno de los monarcas pertenecientes a la dinastía Valois en acceder al trono francés. Su reinado (1515-1547) demostró su destacado sentido político, dedicado a reforzar la autoridad regia y a sentar las bases de un Estado centralizado. El retrato suyo que se reproduce aquí es obra atribuida al pintor francés de origen flamenco Jean Clouet (si bien pudo ser ejecutado con la ayuda del hijo de éste, François) y se encuentra en el Museo del Louvre (París), la pinacoteca que se comenzó a construir en los últimos años del gobierno del monarca Valois.