Inspirada en una obra del pintor flamenco Jacob Jordaens (1593-1678), la pequeña estatua de Mercurio, en el acto de ajustarse los talares (alas en los talones), permitió al escultor Jean-Baptiste Pigalle su ingreso en la Academia. Realizada en mármol en 1744, la escultura tiene una altura de 59 cm y se encuentra en el Museo del Louvre, París.