Los torques fueron una especie de aros que los guerreros y nobles celtas llevaban en el cuello. Algunos, como este torque de oro de Waldalgesheim, en Rhineland, son un aro simple con florones decorados. Existen variedades más robustas, realizadas con dos o más trenzas de metal retorcido, con florones anillados, o de un único conducto de metal hueco. Realizados en bronce y oro, los torques representaban un nivel social alto y tuvieron valor en sí mismos. La mayoría de ellos han sido encontrados en enterramientos.