La fiesta del budismo Mahayana de Ullambana, llamada Bon en Japón, se celebra a mediados de junio y señala el retorno de los espíritus ancestrales a sus antiguos hogares. Las almas en pena de los que murieron violentamente se aplacan con ceremonias, y al final de la fiesta se depositan lamparillas en las aguas del río para que guíen a los espíritus de vuelta a la tierra de los muertos. En Hiroshima se depositan lucernarias delante del monumento erigido a las víctimas de la bomba atómica de 1945; en él se ha mantenido un espacio tal y como quedó tras la explosión.