Este gráfico, basado en la experiencia británica de la industrialización, muestra cómo una economía se industrializa y desindustrializa. Desde el punto A al punto B, el producto interior bruto (PIB) nacional aumenta. Después del punto B la economía ha alcanzado su madurez industrial y la contribución industrial al PIB sigue siendo bastante constante. Entre los puntos C y D, la economía entra en un periodo de desindustrialización donde el porcentaje del PIB aportado por la industria declina en favor de otras áreas de la actividad económica.