En septiembre de 1898 se dirigió a Francia la delegación española que, encabezada por Eugenio Montero Ríos, habría de negociar con los representantes de Estados Unidos, dirigidos por el ex secretario de Estado William R. Day, las condiciones de paz tras la Guerra Hispano-estadounidense. El 1 de octubre dieron comienzo en la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores francés (en París) las sesiones que discutieron los términos del acuerdo. Day exigió el cumplimiento del protocolo firmado en agosto, según el cual España habría de evacuar de inmediato Cuba y Puerto Rico y entregar la isla de Guam a la parte contraria. El 10 de diciembre se firmó el tratado definitivo: Estados Unidos lograba imponer sus exigencias y concedía a cambio el pago de 20 millones de dólares por la cesión de Filipinas. La imagen reproduce una copia de la última página del llamado Tratado de París, que recogía las firmas de los plenipotenciarios de ambos países.