San Ambrosio fue uno de los más famosos padres de la Iglesia. Es recordado por su actividad como obispo de Milán y por haber sido quien convirtió y bautizó a san Agustín de Hipona. En la imagen se puede contemplar una pintura suiza del siglo XV que se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Dijon (Francia) y que representa a san Ambrosio.