En la imagen, escultura del profeta Jeremías que se encuentra en la columna central del pórtico de la iglesia de Moissac (Francia). Se cree que dicho profeta hebreo jugó un papel fundamental en las actividades reformadoras emprendidas por el rey Josías de Judá, pero que tras la muerte de éste cayó en desgracia y fue perseguido por las autoridades civiles y religiosas.