La música del compositor checo Dvorák evidencia la influencia de la obra de Beethoven y de la música folclórica de su Bohemia natal. Sus partituras presentan una combinación poco convencional de dureza formal y armonía melódica que las ha hecho muy populares. Su idea de que los compositores deben basar sus obras en los estilos musicales de su país influyó en la naciente música de Estados Unidos así como en el trabajo de otros compositores europeos posteriores como Bartók y Vaughan Williams.