En una situación ideal, una señal amplificada tendrá la misma forma que la señal original, pero una potencia mayor. La distorsión se produce cuando la señal amplificada deja de tener la misma amplitud que la señal original. El ruido se produce cuando las señales adicionales se superponen a la señal amplificada durante las transmisiones; por ejemplo, durante una tormenta eléctrica.