La ciudadela de Alepo constituye el núcleo histórico y el símbolo de la ciudad siria. Construida en 1209 sobre una colina a 61 m de altura, es uno de los monumentos de arte islámico más importantes de Siria. Accesible a través de un puente que atraviesa un foso, ha sido reconstruida en varias ocasiones: los baños lo fueron en 1367, mientras que la puerta principal se reconstruyó en 1507. Otros lugares de interés en la ciudad son el Museo Arqueológico, la Escuela Coránica (madrasa) Firdous, la mezquita de los Omeyas y el caravanserrallo (caravanera) del jan al-Wazir.