En el grandioso ciclo de frescos de la capilla Scrovegni, en Padua, realizado por Giotto a principios del siglo XIV, una de las escenas representa la Ascensión. El tema se inspira probablemente en el libro de los Hechos de los Apóstoles, donde se relata cómo Cristo se elevó y una nube lo ocultó de las miradas de sus discípulos.