| En este detalle de las pinturas murales del templo de Dura-Europos (Siria) aparece representado el profeta Zoroastro, fundador de una religión dualista denominada zoroastrismo. Zoroastro afirmó que sólo una divinidad, Ahura Mazda, era digna de culto y que uno de sus hijos, Ahriman, optó por convertirse en demonio. El mundo quedó así dividido en los principios enfrentados del bien y el mal. |