Miguel Ángel pintó Juicio Final, el gran fresco del altar de la Capilla Sixtina, entre 1536 y 1541, veinte años después de pintar la bóveda. En esta apocalíptica versión del Juicio Final, Cristo tiene a su derecha a los redimidos y a la izquierda a aquellos que van a sufrir el fuego eterno. Imagen que refleja la quintaesencia de la escatología: Dios Padre pone fin al mundo en un majestuoso 'juicio final'.