El grabado de Rembrandt Las tres cruces (1653, Museo Británico, Londres) refleja el momento crítico de la Pasión de Jesucristo. Según el relato de los cuatro evangelios del Nuevo Testamento, el pintor retrata a los dos ladrones crucificados junto a Cristo. El significado teológico de la crucifixión se convirtió en un tema central en la evolución posterior del cristianismo.