La fundición del bronce era una técnica conocida por el pueblo chino en la época de la dinastía Shang, aunque sus métodos no estaban aún demasiado depurados. Esta pieza representa un tigre, o algún otro felino salvaje, atacando a un ciervo, cuya estilizada cornamenta se convierte en parte del diseño que une toda la pieza. Los bronces de la dinastía Shang dan prueba de la fortaleza e imaginación de esta cultura, que sentó las bases de la posterior civilización china.