Las trazas de la catedral de México son obra del arquitecto de origen español Claudio de Arciniega. La planta del edificio, que podría inscribirse en un rectángulo de enormes dimensiones, se divide en sentido longitudinal en tres naves más dos de capillas hornacina y en sentido transversal en nueve tramos más la nave del crucero. El único elemento que sobresale al exterior es el ábside de la capilla de los Reyes.