El actor y director Adolfo Marsillach ha estado durante años al frente de la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Durante ese tiempo ha montado numerosas obras del repertorio dramático español, entre ellas El burlador de Sevilla (1988), de Tirso de Molina, y La gran Sultana doña Catalina de Oviedo (1992), de Miguel de Cervantes.