La llanura que se extiende por el este de las sierras Pampeanas, donde se concentra la mayor parte de la población, se ha convertido en el área por excelencia para el cultivo de la caña de azúcar, básico para la economía tucumana. Las sucesivas crisis que debió soportar ésta debido a su excesiva dependencia del monocultivo de este producto, empujaron a la diversificación de la agricultura mediante la producción de soja, maíz, poroto, tabaco y cítricos.