Durante su pontificado, el papa Inocencio III (1198-1216) desarrolló una actividad inusitada que le convirtió en uno de los más competentes de la edad media. Uno de sus últimos logros fue la convocatoria del IV Concilio de Letrán (1215). En la imagen aparece tal y como fue representado en un fresco del monasterio benedictino del Santo Speco (Italia).