El smog (como el que se aprecia en esta imagen captada en Phoenix, capital del estado de Arizona) está causado por la contaminación generada por vehículos y fábricas. Así, el desarrollo industrial de esta urbe estadounidense (en sectores como aeronáutica, equipos electrónicos, productos alimenticios, metalurgia, cosméticos, artículos de deporte, papelería y confección de ropa) provocó un grave problema medioambiental aún no resuelto. Las inversiones térmicas dan lugar a que esta contaminación atmosférica se mantenga en una zona durante largos periodos de tiempo. Un contacto continuado con una contaminación alta puede originar problemas respiratorios o irritaciones en los ojos.