Considerado como uno de los grandes poetas italianos de finales del renacimiento, Torquato Tasso escribió un extenso poema épico sobre la Primera Cruzada, Jerusalén liberada (1581), en el que trató de reconciliar la épica heroica clásica con las rígidas concepciones religiosas e históricas de su época, y puso de manifiesto su técnica innovadora, consistente en incorporar elementos fantásticos y románticos a un esquema de poesía muy rígido. La acogida poco favorable que tuvo el poema, sin embargo, le empujó a revisarlo, y la segunda versión, Jerusalén conquistada (1593), resultó de muy inferior calidad.