En la necrópolis egipcia del Valle de los Reyes se encontraba, entre numerosos tesoros arqueológicos, la estatua de la diosa Serket, descubierta en la tumba del faraón Tut Anj Amón. La escultura se halla recubierta, como el muro que puede verse tras ella en la fotografía, de pan de oro. Éste se fabrica martilleando una pepita de oro hasta alcanzar un espesor muy fino.