Adriano encargó este panteón en Roma (118-128), considerado como uno de los edificios más importantes del mundo. Tuvo una sala hipóstila ante el pórtico. La cúpula de la rotonda tras el pórtico tiene un diámetro de 43 metros. Está horadada en su centro por un óculo (abertura circular) de 8,5 m de diámetro que constituye la única fuente de luz del interior del edificio.